Análisis del Manual de la entrevista periodística de Juan Cantavella

Félix R. Gutiérrez Rodríguez

De las disposiciones generales sobre una entrevista periodística que se exponen en el libro de Juan Cantavella, la página web de El Nacional rescata algunas fundamentales.

Este portal digital evidencia diversos usos de las mismas. La “interviú” como herramienta o género, es desarrollada en varios estilos informativos que aparecen en la página. Bien sea una entrevista de personalidad o una de declaraciones, los periodistas del diario manejan algunos recursos contemplados en este manual.

Con respecto a la clasificación del libro, en El Nacional se destaca el denominado “ping pong de la semana”, que consiste en un encuentro con alguna persona especialista de un área en el cual, mediante muchas preguntas puntuales y con respuestas precisas, se exhibe su opinión referente a ciertos temas.

Esta interesante propuesta se puede situar en el punto que rescata el autor sobre Benitez, quien contempla dos grandes tipos de entrevistas de declaraciones: aquellas cuando se hace una misma pregunta a mucha gente, y estas en las cuales son muchas preguntas a una sola persona. En este último grupo estaría la publicación de este 2 de noviembre donde Jolguer Rodríguez Costa interroga al psicólogo social Axel Capriles.

Costa realiza 35 preguntas tan directas como contundentes para exponer la visión de su entrevistado sobre la situación socio-política de Venezuela. Capriles hace un análisis subjetivo de cada tema donde sus convicciones quedan claramente expuestas en ese corto diálogo.

De igual forma, “el ping pong” puede considerarse una especie de “entrevista del día”, como se entiende en el libro, porque reúne algunas de sus características: es una sección fija, breve, se publica periódicamente y maneja una estructura reconocible (el número de preguntas).

La entrevista de personalidad, como otra clasificación, se evidencia en publicaciones más relevantes de El Nacional web. Considerando la circunstancia, la narrativa y la trascendencia del personaje para ese entonces, la entrevista a Leopoldo López, realizada por Álex Vásquez el pasado 2 de marzo de este año, representa un buen ejemplo de una entrevista de este tipo.

Tal cual explica Marinar en el manual, la “verdadera interviú” se da cuando “el periodista empieza por situar a su interpelado, recogiendo el ambiente, describiendo el lugar y el momento”. Justo lo que hace Vásquez para introducir su trabajo a pesar de que López haya respondido de forma escrita este cuestionario.

Pedro Rodríguez también estipula que una “gran entrevista” busca, como hace esta publicación, mostrar la personalidad del entrevistado, “su historia particular, o al menos, las sensaciones y las observaciones que el periodista tuvo e hizo”.

Otro tipo de entrevista definida en el manual es trabajada en este medio. Se trata de la semblanza, que presenta al personaje no en la consecución habitual pregunta-respuesta, sino “con una dosificada combinación de comentarios nuestros, rasgos que hemos obtenidos de otras fuentes y opiniones suyas que se intercalan en el resto del escrito, sin que apenas aparezca la formalidad de las preguntas”.

Daniela Di Giacomo Di Giovanni creció junto a sus otros dos hermanos en una casa caraqueña en la que las costumbres y arraigo estaban repartidas entre Venezuela e Italia: “Mi infancia fue feliz y muy tranquila, con mucha comida italiana. Nuestras vacaciones eran ir a Italia a visitar a mi abuela. Los italianos somos bien mano floja en el sentido de que somos bien cariñosos, nos gusta abrazar, había mucho apapacho”, recuerda. “Como tenía posibilidades de desarrollar escoliosis, me metieron en natación y hasta me federé. En ese entonces todo el mundo hablaba de Carrusel, de El club de los tigritos y yo no estaba enterada de nada porque ese era el horario de la piscina. Fue una infancia muy sana”.

Aquí la periodista Isbel Delgado perfila la vida de la Miss International 2006 a través de toda una redacción que vislumbra ese “talento literario” de la mano de esa “perspicacia informativa” que Vigil Vásquez considera indispensable en la semblanza.

En cuanto a la forma de titular, el manual dicta el uso de “frases lapidarias que intenten sintetizar en pocas palabras la personalidad del entrevistado”. Los nuevos retos de Daniela Di Giacomo encabeza esta nota en la cual la entrevistadora plasma la vida y proyectos de la joven deportista y modelo.

Por el contrario, en los anteriores casos de entrevista de personalidad y de declaraciones, los titulares son informativos, como recomienda Cantavella. Cada uno de ellos se desprenden de las frases más resaltantes y concernientes al tema que se haya producido durante el diálogo.

Los periodistas de El Nacional son fieles a esta máxima y presentan titulares como los siguientes:

Leopoldo López: “Tenemos que seguir en la lucha, no hay razón para claudicar”. Vásquez comparte así el mensaje más importante del dirigente político para ese momento de incertidumbre.

Alejandra Oraa: “Me duele mucho dar una mala noticia de Venezuela”. La entrevistadora Karla Franceschi toma esta frase por ser una sentida confesión de una periodista venezolana que trabaja para la cadena televisiva CNN en Español.

Monseñor Diego Padrón: “El gobierno no puede hablar de paz si tiene colectivos armados”. Édgar López titula con una contundente acusación que hace el presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana al gobierno nacional.

Del resto de la clasificación del manual, no figuran publicaciones en el diario. La entrevista fingida o la encuesta no son directamente desarrollados en las notas de El Nacional web.

Esto no significa que no sean empleados como herramientas para presentar la información en otros géneros. Simplemente, para los tiempos actuales y la naturaleza propia de la redacción en internet, estas derivaciones no son consumidas por el público de la misma forma que lo hacen con las entrevistas de declaraciones o de personalidad.

En cuanto al proceso para realizar la entrevista, por las descripciones de los personajes, del ambiente, de su trayectoria y por las preguntas especializadas que se hacen en algunos casos, se puede intuir que los entrevistadores cumplen con los pasos considerados por Cantavella en su manual: preparación (documentación, guión y cita), ejecución (fluidez, preguntas productivas, escribir o grabar) y escritura (presentación).

Sobre este último punto, Pedro Rodríguez recomienda que la descripción de un personaje y su ambiente no pase de 10 líneas. Édgar López sigue esta recomendación en la entrevista a Monseñor Diego Padrón del 2 de noviembre y logra introducirlo magistralmente al tema que desarrollan después.

Desde hace meses no consigue leche en Cumaná, sufre los rigores de los apagones y teme que lo maten en cualquier esquina. El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor Diego Padrón, vive a 200 metros de una cárcel y a la misma distancia de un cementerio. Asegura conocer de cerca las necesidades del pueblo, concebido sin exclusiones, y exige que los problemas más apremiantes de los venezolanos sean lo esencial de un debate nacional que, en su opinión, no puede volver a utilizarse como subterfugio para acallar las protestas de los ciudadanos en demanda de sus derechos.

El periodista Álex Vásquez maneja la información de manera distinta en la entrevista realizada a Leopoldo López desde la cárcel de Ramo Verde en Los Teques. Debido a las condiciones de su entrevistado, deja claro que tuvo que pasar las preguntas en forma de cuestionario para que este contestara a mano.

Cantavella prefiere evitar tal herramienta. “Esta es una práctica de la que, en términos generales, hay que huir como la peste”, indica el autor del libro. Sin embargo, Hohenberg considera su uso en caso de eventualidades, “cuando todos los demás recursos son inútiles”.

Con una presentación más extensa y el desarrollo de dos notas finales: Miedo y Día a Día, Vásquez se valió de una mayor descripción para complementar la información presentada por López. En este caso, la intervención del entrevistador fue mayor que en la entrevista a Monseñor Padrón porque buscaba compensar el valor restado por el cuestionario.

Día a Día

Leopoldo Santiago, hijo de Leopoldo López, dio sus primeros tres pasos dentro de la cárcel de Ramo Verde. Su padre, por suerte o destino o como se quiera llamar, no se perdió ese momento. Así lo relata su esposa, Lilian Tintori, entre lágrimas. Ella suele llevar la franela con el lema “El que se cansa pierde” e ir con el pequeño de visita. Al dirigente le permiten salir a ejercitarse cada día temprano. Salta la cuerda, hace paralelas, barras y flexiones. Solo lo ven las dos mujeres que también están presas en Ramo Verde. La orden es clara: no puede salir a la misma hora que sale el resto de los reclusos, que tienen prohibido verlo y hablarle.
A mediodía llega la comida: dos bandejas de aluminio grande para la mayoría de los presos. Tres envases de plástico pequeños, uno para López, dos para las reclusas. Arroz, puré de papa, ensalada y pollo dominan el menú.

En líneas generales, el periodismo de El Nacional web está muy vinculado a la mayoría de los principios que comparte Juan Cantavella en su manual para la entrevista periodística.

Cada modalidad está bien definida en la página y parte de los fines descritos en el libro. Las notas analizadas van cónsonas con los lineamientos del “deber ser” de este autor, pero también están adecuadas a la redacción web y el manejo de un nuevo medio como la internet para uso periodístico.

La entrevista se mantiene invariable en su esencia así se presente para los tiempos actuales en medios digitales.

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