Versión web: Todo se fue por un hoyo

Todo se fue por un hoyo
Por Carlos Puig / septiembre de 2015

Joaquín Guzmán Loera, mejor conocido como El Chapo Guzmán, el más poderoso narcotraficante del mundo, se escapó del penal federal mexicano número 1, El Altiplano, la noche del 11 de julio de 2015. Mismo día cuando el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el Comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, estaban rumbo a París, donde se celebraría tres días después la caída de otra presión que se creía una fortaleza: La Bastilla.

El Chapo se escapó por un túnel que cavaron desde su celda hasta un edificio en construcción. Dieciséis meses después de su captura, el criminal demostró las falencias del sistema penitenciario del país y descubrió la mayor debilidad de su gobierno: su incapacidad para reaccionar frente a lo inesperado.

La huída de Guzmán se ha sumado a las críticas contra la gestión de Peña Nieto, que ha estado errático ante cada eventualidad: la explosión de las autodefensas, el caso Iguala, el de Malinalco, la drástica caída del petróleo o el fortalecimiento del dólar. Por eso, la más reciente encuesta del diario Reforma dice que en solo un año el presidente ha perdido 16 puntos porcentuales en aprobación entre los ciudadanos, tocando un mínimo de 34%.

Las cosas empeoraron para Peña Nieto con el ahora famoso túnel del Chapo. Esa foto, junto a la Procuradora Arely Gómez y el Comisionado Nacional de Seguridad, dio la vuelta al mundo y convirtió a El Altiplano en un sitio de atracciones para la prensa del mundo. Esa misma prensa que tuvo que enfrentar el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en una conferencia sin contenido y de la cual salió muy mal parado. Peña Nieto y su comitiva seguían en París.

¿Escape impredecible?

Monte Alejandro Rubido confesó a los medios de comunicación que aquel hoyo de casi 12 kilómetros, tapado por una bodega, era una acción impredecible.

Sin embargo, el 15 de junio de 2012, The New York Times publicó un largo perfil de Guzmán y aseguraba que “a finales de 1980, El Chapo contrató a un arquitecto para diseñar un pasadizo subterráneo de México a los Estados Unidos. Lo que parecía ser un grifo de agua fuera de la casa de un abogado del cártel en la ciudad fronteriza de Agua Prieta era de hecho una palanca secreta que, cuando se movía, activaba un sistema hidráulico que abría una trampa oculta debajo de una mesa de billar en el interior de la casa”.

El periodista Monte Reel, de The New Yorker, informó que desde 2003, agencias de seguridad estadounidenses relacionadas con frontera y narcotráfico trabajaban con autoridades mexicanas para descifrar cómo y quiénes estaban detrás de los dos túneles anuales que por promedio han encontrado hasta la fecha.

El gobierno mexicano también llevó en 2014 a periodistas de todo el mundo a recorrer los túneles que el capo había construido en Mazatlán para evadirse. Pero era impredecible su escape, insistían.

La experiencia de El Chapo se combinó con la situación de vulnerabilidad de El Altiplano, similar a la de otros penales federales. En ellos conviven cientos de líderes de organizaciones criminales con gran capacidad financiera y muchos contactos en el exterior. Sólo un breve recuento de los compañeros de El Chapo al momento de su fuga da miedo: los fundadores de los Zetas, la Barbie, la Tuta, Héctor Beltrán Leyva, un par de Arellanos, Miguel Ángel Félix Gallardo, Daniel Arizmendi, el “Teo”

El Altiplano incluso sacó “cero” de los diez puntos posibles en el más reciente diagnóstico de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Desde insuficiencia de personal de seguridad y custodia hasta cobros por protección fueron parte de las causas de esa nota.

Dos decisiones del Estado pudieron haber facilitado la fuga: la subrogación de algunos servicios que antes prestaba el personal y la decisión de sacar a la policía federal a vigilar el perímetro y de mantener al ejército en un batallón cercano. Antes la entrada a El Altiplano era vigilada por los militares, los federales y el personal de seguridad de los penales, lo que hacía que todos se vigilaran entre ellos.

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Infografía cortesía de la nación.com

¿Y si se fue por la puerta?

Una encuesta de Parametría indicó que cuatro de cada diez mexicanos creen que El Chapo salió de prisión de otra manera que no fue el túnel.

Los periodistas Ricardo Raphael y Ginger Thompson especularon que Guzmán habría salido mediante una especie de arreglo con el gobierno de Peña Nieto para “pacificar” la violencia entre cárteles o para no ser extraditado a Estados Unidos y que contara sus complicidades con autoridades mexicanas. Pero ninguno mostró evidencias.

Los cuerpos de seguridad estadounidenses, claves en la captura del capo y molestos por la negativa del gobierno mexicano de extraditarlo hace un año, han manifestado su renovada desconfianza.

Una pista para el futuro

Tres hombres armados en dos automóviles fueron detenidos un día antes de la fuga de El Chapo por las autoridades municipales de Jocotitlán, un poblado que queda a 35 kilómetros del penal de El Altiplano.

A los sujetos identificados como Carlos Tovar Amparo, José Antonio González García y José Ramón García Segura, les fueron encontradas dos armas largas con  lanzagranadas adaptadas, cargadores abastecidos, siete granadas, dos chalecos tácticos y 22 cargadores con 609 cartuchos. En su primera declaración dijeron ser albañiles que habían sido traídos de Nayarit para “un proyecto”.

Al momento que escribo esto, los encargados de encontrar a Joaquín Guzmán Loera después de su fuga están convencidos de que estos tres hombres custodiaban una pista clandestina, una de tres preparadas para 24 horas después llevarse al líder del Cartel de Sinaloa.

Es la primera pista del gobierno para reaprehender a El Chapo, quien les lleva ventaja, enorme ventaja.

Si uno se atiene al último año, puede ser que el desconcierto continúe.  Pero si el 1 de diciembre de 2018 el Chapo no ha sido detenido, el gobierno de Enrique Peña Nieto tendrá un sello, una marca: la del hoyo por el que se fugó Joaquín Guzmán Loera y con él, todo un sexenio.

Leer reportaje original completo

 

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