Tony Carrasco, un trotamundos del periodismo deportivo

Ex futbolista, comunicador social y padre de familia
Tony Carrasco, un trotamundos del periodismo deportivo
Desde 1990 no ha faltado a un mundial o una olimpiada. Habla español, inglés, italiano, francés, portugués y ha hecho algunos trabajos en alemán. No se niega a ninguna experiencia y ahora quiere ser presidente de la Federación Venezolana de Fútbol

Félix R. Gutiérrez Rodríguez  / @felixgr71

No recuerda cuántas entrevistas ha hecho en su vida, pero estima que al menos unas 10.000 ha recopilado en sus más de 20 años de experiencia en medios de comunicación. Sin embargo, Tony Carrasco confiesa que puede sentirse más incómodo, aunque esta no sea la ocasión, cuando el que tiene que responder las preguntas es él. Un zorro viejo de la entrevista no está acostumbrado al traje de caperucita roja, mucho menos cuando con este traje ha vestido a leyendas del deporte como Diego Armando Maradona, Michael Phelps, Usain Bolt y Rafael Nadal.

Una hora y media exacta nos separa de su programa de televisión en vivo “Entrevistas con Tony Carrasco”. Me invita a pasar a su oficina de cuatro metros por cuatro, donde predomina un pizarrón con las tareas de toda la semana y se arrinconan dos computadoras a la orden de su equipo de trabajo.

Aunque teníamos hora tope, sobró tiempo para que él contara gran parte de su vida. Vestido con camisa manga larga rojinegra, se quitó los lentes y, con la serenidad en palabras, inició su relato.

“Yo crecí con el fútbol. Mi abuelo fue socio fundador del Real Madrid y mi papá fue entrenador aquí en el Loyola. Desde el vientre de mi madre estaba dándole patadas a un balón y después empecé a jugar a los 5 años”, cuenta el hijo de dos inmigrantes españoles, Antonio Carrasco Candia y Carmen Candelas.

Su pasión casi genética por el balompié lo llevó hasta la primera división del fútbol nacional, en la cual debutó con el equipo de la Universidad Central de Venezuela (UCV), casa de estudio donde simultáneamente logró el título de comunicador social.

“La ventaja que yo tenía, como jugador profesional y estudiante de comunicación, es que muchos me invitaban a los programas. Yo jugaba, estudiaba, pero, mientras podía, ya invadía un poco los medios”, recuerda sobre sus inicios en la profesión. Comenzó en Radio Difusora Venezuela y después se estrenó como comentarista deportivo en Venezolana de Televisión.

La primera de muchas
Estando en el histórico canal 8, una oportunidad única hizo coincidir tanto al estudiante como al futbolista profesional en 1990: el mundial de fútbol de Italia. Ese año Carrasco inició su densa carrera como reportero en los grandes eventos deportivos internacionales y se convirtió en el primer venezolano que jugó en el fútbol francés.

“Tenía que viajar para Francia y, aprovechando que estaría en Europa y ya estaba en el canal 8, dije: Bueno, vamos a ver si sacamos una acreditación para hacer una cobertura”, relata el criollo que jugó en el ROS Mentón, de la tercera división gala.

Desde los trabajos especiales en las semifinales y la final de Italia 1990, Carrasco no ha dejado de cubrir un mundial de fútbol o unos juegos olímpicos. Estar al lado de los protagonistas de la historia del deporte se convirtió en su obsesión: “Yo creo que un periodista deportivo tiene que haber pasado por alguna cobertura internacional, a juro”.

A sus casi 50 años, este hombre puede presumir un álbum de anécdotas con seis copas del mundo y siete olimpiadas. Y, por su puesto, ya tiene pasaje para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, pero ahora como productor independiente (PDI), un rol que asumió desde 1998.

El PDI confiesa que 17 años después, las complicaciones, sobre todo económicas, son cada vez mayores. “El canal te da solo el espacio. Tú lo tienes que vender, y pagar absolutamente todos los equipos”, explica sobre el sacrificio que implica ser un trotamundos del periodismo deportivo.

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Testigo de la historia
Pero tanto trabajo ha valido la pena. Carrasco lo sabe. Su legado para el periodismo deportivo en el país es indiscutible. “Hemos estado en todas las medallas olímpicas de Venezuela desde el 92”, dicta mientras se explaya en la silla con sus manos sobre su cabeza. Su mirada parece trasladarse a ese episodio cuando fue el único periodista testigo de la medalla de bronce que ganó la taekwondista Adriana Carmona. Los otros medios prefirieron cubrir la ceremonia de clausura de Atenas 2004. “Lloramos con ella”, recuerda con sus ojos llenos de júbilo.

“No ha habido un atleta venezolano ganador de una medalla olímpica al cual no haya acompañado en su triunfo. Eso es un logro que queda para la historia”, dice con firmeza cuando repasa los momentos inolvidables de sus 25 años de cobertura internacional.

Carrasco puede sorprender a cualquier fanático de los deportes cuando cuenta con quiénes ha estado y en qué momento lo ha hecho. Fue él quien consiguió para Venezuela una última entrevista con Diego Armando Maradona como jugador activo en un mundial de fútbol, en Estados Unidos 1994.

También entrevistó al jamaiquino Usain Bolt luego de que se convirtió en el hombre más rápido del mundo, cuando batió el doble récord olímpico en los 100 y 200 metros planos, en las olimpiadas de Beijing 2008. En China también se topó con el máximo ganador de medallas de oro en la historia de los juegos olímpicos: el nadador estadounidense Michael Phelps. Y fue también en el país asiático donde entrevistó al tenista Rafael Nadal después de ganar su primera medalla de oro con España.

Los encuentros con leyendas del deporte no escapan de la disciplina de sus amores. Carrasco entrevistó al español Iker Casillas cuando su selección ganó por primera vez un mundial de fútbol, en Sudáfrica 2010. El reportero de Meridiano Televisión se llevó como recuerdo un autógrafo del guardameta, quien agradeció el seguimiento que el venezolano le había hecho a “La Roja” desde la Eurocopa de 2004.

Nunca quitarse el “uniforme de periodista” es ley cuando se trabaja: “Tienes que desligarte de la parte de fanático y ser lo más profesional posible. Yo los veo como humanos iguales a uno que se dedican a hacer algo”.

Humano al fin
El contacto con la élite del deporte también implica grandes sacrificios. Carrasco recuerda cuando luego de entrevistar a los protagonistas de la semifinal España-Rusia, en la Eurocopa 2008, perdió, junto con su camarógrafo, el último tren de regreso a Viena. “Literalmente éramos dos mendigos empapados en el andén, con frío, durmiendo allí toda la noche”, cuenta con una sonrisa anecdótica.

Pero fue en los juegos olímpicos de Atlanta 1996 cuando la vida puso a prueba a este profesional de los medios. “Como el varón de mi casa tuve que organizar todo y enterrar a mi papá. Estuve tres días en Caracas y luego regresé a Atlanta para seguir trabajando. ¿De qué te sirve quedarte aquí lamentando una pérdida o llorando si el mundo tiene que seguir?”, se refiere tímidamente a la muerte de su padre.

Sin embargo, su oficio también le ha permitido vivir momentos únicos con los suyos: “Como productor independiente, alquilo un apartamento por 45 días. Si existe la posibilidad de que mi familia vaya, por decirte, los últimos 10 días, nos quedamos una semana más y allí podemos disfrutar. Me los he llevado a China, Alemania, Grecia…”.

Lejos de las cámaras, Carrasco tiene un equipo al que disfruta apoyar en sus momentos más importantes. “Cuando mi hijo (André) tiene un partido oficial, allí sí dejo lo que tengo que hacer por ir a verlo. Afortunadamente son los sábados o los viernes en la tarde. Lo estamos impulsando porque tiene aspiraciones de llegar lejos con el fútbol”.

Romina y Sabrina, sus otras dos hijas, también son unas súper atletas, como su propio padre las describe. “Pero pasa como todo, tengo una chama de 25 años y una que ya tiene su novio formal. Ambas llevan su vida paralela y prácticamente intento ahora llamarlas para que compartan más con uno”, confiesa Carrasco, quien no pierde la oportunidad de hacer una parrilla en familia cuando tiene algún fin de semana libre.

Una vieja espinita
El deporte y el periodismo armaron un binomio en la vida de Carrasco hasta que una situación personal lo hizo colgar los botines. “No dejé de jugar profesional solo por los medios sino que en eso momento tuve decepciones con las directivas de los clubes, las faltas de pago y cómo se manejaba el fútbol”, explica el jugador que acabó su carrera con el Deportivo Italia, donde confiesa que se estaban manejando las cosas “como un fútbol infantil”.

Aquella desilusión, unida a las lesiones que hasta lo marginaron de la selección nacional, lo llevaron a dejar su deporte predilecto y hoy lo impulsa a una nuevo reto: la presidencia de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).

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“Es una aspiración de hace 40 años”, expresa Carrasco cuando explica las razones de su postulación para este cargo. El periodista asegura que conoce muy bien la problemática del balompié venezolano y que ha pasado por todas sus etapas. Ahora espera aprovechar este “momento histórico” y crear la denominada “Gran Federación de Fútbol”, un proyecto que busca desarrollar las bases del deporte con “transparencia dirigencial”.

Aunque este nuevo reto implica más trabajo para él, Carrasco confiesa que necesita un respiro: “Me he planteado un año sabático pero las responsabilidades familiares y económicas no me lo permiten. Incluso el público, porque no te puedes desaparecer de repente”.

Viajar para aprender un nuevo idioma o practicar los cuatro que ha aprendido (inglés, francés, italiano y portugués) y dedicarse a proyectos más personales son aspiraciones reservadas para un día que aún no sabe cuándo llegue. “Quiero hacer un alto en algunas cosas. Ahora estoy escribiendo un libro que es una compilación de 25 años de entrevista. Según Carrasco, eso es un trabajo arduo porque están en todos los formatos y requiere mucho tiempo transcribir. Hay que aislarse como los escritores para poder terminar”, expresa un hombre que ha representado el periodismo venezolano en todo el mundo.

Precisamente de la profesión que aprendió en su país tiene buenas referencias de otras naciones: “Fíjate que cada vez hay más periodistas venezolanos en el exterior. Cadenas como CNN, ESPN, Directv cuentan con muchos de ellos y antes eso no se veía. Eso muestra la calidad que hay. Y más que a periodistas, a los locutores nos buscan porque tenemos un acento neutro. Creo que esa ha sido la base para que estén muchos venezolanos afuera”.

Para Carrasco, hoy existen dificultades económicas que merman su oficio: “Veo un poco desgastado, como profesión, al periodismo venezolano”. Por eso lamenta la fuga de talentos: “Tengo la certeza de que muchos se van a ir porque no encuentran en el periodismo un medio de vida que les dé una estabilidad”.

Actualmente hay tantos problemas en el país que “parece banal que tú tengas un análisis muy profundo del deporte cuando todo se está cayendo”, confiesa el conductor del programa televisivo pionero en su estilo: “Entrevistas con el deporte”.

Sin embargo, el norte para Tony Carrasco no cambia: “Yo sigo apostando a mi país, si no, no estaría en este nuevo proyecto, un nuevo programa de televisión, un programa diario de radio y el tema de la FVF que me exige quedarme aquí porque vamos a ganar y llegar a la presidencia. Además yo he logrado mi estabilidad y he podido comprar mi casa. Probablemente mis hijas se vayan, no sé, pero yo voy a continuar aquí. Todavía este país tiene muchas cosas para mejorar, recuperar y seguir adelante”.

Enlaces de interés :

Sitio oficial de Entrevistas con el deporte 

Canal oficial de Entrevistas con el deporte 

Entrevista exclusiva con Tony Carrasco sobre la FVF 

Nota realizada para una actividad universitaria

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