China prepara una revolución en el fútbol

China se acostumbró a estar en la élite del deporte mundial y sus actuaciones en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos así lo certifican. Sin embargo, la nación asiática se siente en deuda con el fútbol. Por eso, ha empezado un ambicioso plan para convertirse también en una referencia del deporte más popular del planeta.

Félix R. Gutiérrez Rodríguez / El Político

El gobierno de Pekín y la Federación China de fútbol explicaron que el plan pretende que su país sea una “súper potencia mundial” de la disciplina en 2050. ¿Cómo lo harán? Invirtiendo en infraestructuras para que unos 50 millones de chinos estén practicando el deporte en 2020 y en 2030 haya una cancha por cada 10.000 habitantes.

El plan de desarrollo se propone trabajar en el talento joven _ Foto Getty Images
El plan de desarrollo se propone trabajar en el talento joven _ Foto Getty Images

La selección china clasificó solo una vez a un mundial de fútbol, en 2002, cuando Corea y Japón fueron los primeros anfitriones asiáticos en la historia del magno evento. El actual presidente chino, Xi Jinping, dijo que su país no se puede quedar atrás. Espera que China no solo organice una Copa del Mundo, sino que la gane, al menos en 15 años.

Las ambiciones son grandes, pero la nación más poblada del mundo asegura tener con qué lograrlo. Las multimillonarias contrataciones en la liga local son una demostración del poder que esta potencia mundial tiene para impactar en el mercado futbolístico.

Xi Jinping, presidente de China _ Foto EFE
Xi Jinping, presidente de China _ Foto EFE

Un destino raro pero millonario

Ezequiel Lavezzi, Carlos Tévez, Oscar, Hulk y Jackson Martínez, además de ser futbolistas destacados en su selección nacional, tienen algo en común: fueron tentados por la cartera de los magantes asiáticos que conducen la liga china de fútbol.

La Súper Liga China quiere presumir a talentos del fútbol universal pero de una forma distinta a la aplicada en las ligas millonarias Major League Soccer (Estados Unidos) o la Liga de Catar, donde estrellas como Xavi Hernández, Thierry Henry o Raúl González han firmado contratos millonarios para su jubilación competitiva.

China, por el contrario, quiere incorporar en sus 16 equipos a futbolistas de renombre mundial que cuentan con pocas oportunidades en ligas europeas: el brasileño Oscar no tuvo regularidad en el Chelsea inglés y el colombiano Martínez no termino de encajar en el Atlético de Madrid dirigido por Diego Simeone. Ambos son ejemplo del perfil que quieren los chinos para su torneo local: futbolistas talentosos en el mejor nivel de su carrera. De esta forma, esperan que los equipos no solo exhiban grandes nombres sino que estos puedan durar varios años.

Sin embargo, China no termina de ser del total agrado para estas estrellas. Al menos así lo demostraron las experiencias recientes: el marfileño Didier Drogba dejó el Shanghái Shenhua solo tres meses después de su fichaje, mientras que el colombiano Martínez podría regresar a Europa, donde el Leicester inglés lo pretende, tras su primera temporada en el Guangzhou Evergrande. A diferencia de Catar y Estados Unidos, la cultura en China puede pesar aún más para los jugadores extranjeros, quienes compiten en plantillas con mayoría de jugadores asiáticos.

Los escándalos de corrupción han sido otro de los males que ha enfrentado la Súper Liga China. En 2013, 33 jugadores y dirigentes fueron sancionados por arreglo de partido, un suceso que ha querido olvidar el fútbol local para continuar con el proyecto nacional de crecimiento en la disciplina.


Nombres que valen millones

Carlos Tévez (Argentina). El delantero argentino será el futbolista mejor pagado del mundo, luego de que acordó un contrato de 80 millones de euros por dos años con el Shanghai Shenhua. El ex jugador de Boca Juniors (Argentina) terminará su carrera cobrando al menos 42 millones de dólares por temporada.

Oscar (Brasil). El mediocampista que jugaba en el Chelsea cobra 25 millones de dólares por temporada desde que firmó un contrato de 61 millones de euros con el Shanghai SIPG.

Hulk (Brasil). El delantero pasó del Zenit de San Petersburgo (Ucrania) al Shanghai SIPG por 55,8 millones de euros. El jugador cobra 21 millones de dólares al año, cantidad similar a la que reciben Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Graziano Pellé (Italia). Luego de una gran Eurocopa 2016, recibió una oferta millonaria del Shangdon Luneng, equipo que le paga 16 millones de dólares al año.

Ezequiel Lavezzi (Argentina). Decidió abandonar el Paris Saint Germain (Francia) para aventurarse en China, donde el Hebei Fortune le paga 15 millones de dólares por temporada.

El Shanghai Shenhua recibió a Carlos Tévez por todo lo alto _ Shanghai Shenhua
El Shanghai Shenhua recibió a Carlos Tévez por todo lo alto _ Shanghai Shenhua

Asamoa Gyan (Ghana). El Shangai SIPG se hizo con los servicios del delantero, que acordó un contrato de 332 mil dólares semanales y que le permitirá cobrar casi 16 millones de dólares al año.

Jackson Martínez (Colombia). Llegó del Atlético Madrid al Guangzhou Evergrande por 42 millones de euros y actualmente tiene un sueldo de 13 millones de dólares anuales.

Ramires (Brasil). Un total de 34 millones de euros tuvo que pagar el Jiangsu Suning para llevarse al centrocampista brasileño del Chelsea. Su salario anual con el equipo chino es de 13 millones de dólares.

Alex Teixeira (Brasil). El futbolista llegó al Jiangsu Suning por 50 millones de euros. Decidió abandonar el Shaktar Donetsk (Ucrania) antes de llegar a China y ahora su sueldo anual es de 12 millones de dólares.


Invadiendo el mercado

El poderío económico de los chinos no solo ha derivado en contrataciones millonarias de futbolistas; también se ha evidenciado en la serie de adquisiciones que empezaron sobre Europa, donde los grupos empresariales asiáticos han comprado acciones en clubes o han realizado acuerdos comerciales más que llamativos.

El grupo empresarial Dalia Wanda Group, por ejemplo, es dueño de 20% del Atlético de Madrid (España) y el China Media Capital tiene 13% de participación en el Manchester City (Inglaterra). La multinacional Wuhan Double también ha extendido sus propiedades en el viejo continente: controla parte del Granada (España) y el Slavia Praga (República Checa). Otras empresas más pequeñas no han sido ajenas al fenómeno de mercado: la juguetera Rastar Group, de Chen Yansheng, es dueña de 45% del Espanyol de Barcelona, mientras que el Recon Group-Tony Xia tiene control total sobre el Aston Villa inglés.

Otros clubes europeos también han apostado por el mercado asiático. Juventus, Milan, Napoli, Tottenham son algunos de los equipos que han firmado contratos de exclusividad para que sus productos se vendan en el portal Alibaba, un consorcio privado chino con sede en Hangzhou dedicado al comercio electrónico en Internet.

“Cada año el número de clubes capaces de hacer grandes gastos parece aumentar a medida que vemos más y más clubes tomados por grandes empresas. Incluso la segunda división ahora está comenzando a ver la inversión creciente”, explicó Chris Atkins, un experto en fútbol chino y representante de jugadores en el país asiático e intermediario a Sky Sports.


Primero la casa

El proyecto para convertir a China en una referencia mundial del fútbol no solo consiste en impactar en el mercado; la meta también es generar el talento en casa. Por esa razón, la Súper Liga limitó a tres el número de jugadores extranjeros que cada equipo puede alinear en un partido.

La medida se tomó este año, luego de que la prensa local criticó la reciente ola de fichajes de estrellas internacionales. La nueva ley establece que cada equipo podrá contar con máximo cinco futbolistas de otro país y deberá dejar siempre a dos de ellos en el banquillo por cada partido.

Otra medida anunciada por las autoridades del torneo local es la obligación de tener en la plantilla al menos dos jugadores menores de 23 años de edad y que uno de ellos sea titular en cada partido. Esta norma se suma al requisito que tenían los equipos locales de alinear siempre a un portero de origen chino, una medida que surtió efecto con el guardameta del Guangzhou Evergrande Zeng Cheng, quien se convirtió en ídolo cuando su equipo conquistó la Asian Champions League en 2013 y en 2015.

Esa generación de talento es la que China necesita para que la selección nacional masculina, actualmente ubicada en el puesto 80 del ranking la FIFA, se convierta en la mejor de Asia para el año 2020 y que sea “una superpotencia futbolística de primera clase que contribuya al mundo del fútbol internacional” para 2050. Las proyecciones de las autoridades chinas estiman que el combinado femenino sea de los mejores del mundo en solo 13 años.

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Satisfacción en Río y esperanza para Tokio: los resultados olímpicos de Venezuela

“Hoy tenemos la mejor actuación de Venezuela en unos juegos olímpicos”, dijo el ministro Mervin Maldonado este lunes en la llegada al país de la delegación venezolana que compitió en Río 2016. El titular de la cartera deportiva sabe que puede estar satisfecho porque la denominada “generación de oro” consiguió el mejor resultado del país en cuanto a producción y valor de medallas en una justa olímpica.

Los dos bronce, de Stefany Hernández (ciclismo BMX) y Yoel Finol (boxeo), y la plata de la actual campeona mundial de triple salto bajo techo, Yulimar Rojas, superaron la mejor actuación que tenía el país, en Los Ángeles 1984. Aquella vez tanto los boxeadores Marcelino Bolívar como Omar Catarí y el nadador Rafael Vidal subieron al podio para lucir sus preseas de bronce.

A las tres medallas venezolanas en Río se sumaron nueve diplomas olímpicos, el mismo número alcanzado en Londres 2012. Estos reconocimientos certificaron a 13 atletas nacionales entre los mejores ocho del mundo en cada una de sus disciplinas.

En Río, Venezuela no solo sumó 19 deportistas al grupo que viajó hace cuatro años, sino que participó en ocho disciplinas más que en Londres. También superó las expectativas de 11 diplomas que había previsto para la cita internacional de este año el presidente del Comité Olímpico Venezolano, Eduardo Álvarez. Para satisfacción del país, tres de ellos se convirtieron en metal. Sin embargo, el país no pudo revalidar la presea dorada que conquistó en esgrima individual Rubén Limardo en 2012, cuando alzó el segundo oro en el historial olímpico nacional.

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Venezuela, país de ganadoras

Las mujeres volvieron a llenar de alegría al país en Río 2016. De los 9 diplomas olímpicos conquistados en los juegos, cuatro se quedaron en manos femeninas. Betzabeth Argüello (lucha), Jessica López (dos en gimnasia) y Yaniuska Espinoza (levantamiento de pesas) quedaron entre las mejores ocho del mundo, mientras que Stefany Hernández y Yulimar Rojas ganaron medalla de bronce y plata, respectivamente, para marcar el regreso de las venezolanas al podio ocho años después. La última en hacerlo fue Dalia Contreras, quien se colgó el bronce en taekwondo en Beijing 2008.

Desde el nuevo milenio, las mujeres han ganado más medallas que los hombres a pesar de tener menos representantes en la delegación venezolana. Adriana Carmona, en Atenas 2004; Contreras, en Beijing, y ahora Rojas y Hernández, en Río, se han llevado cuatro de las siete preseas de Venezuela desde los Juegos Olímpicos Sidney 2000. El pesista Israel Rubio, el esgrimista Rubén Limardo y el boxeador Yoel Finol se llevaron los otros tres metales para el país en ese lapso.

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Falta todavía

Aunque Venezuela superó su mejor registro en unos juegos olímpicos, parece condenada a ocupar el sexto lugar de América Latina en la justa deportiva más importante del mundo. La delegación criolla volvió a quedar muy lejos de Colombia, México, Argentina, Cuba y Brasil. Estos países también superaron al representado tricolor en los Juegos Panamericanos Toronto 2015, donde ocupó el puesto número ocho.

Venezuela repitió la historia de las ediciones anteriores, al quedar lejos de sus principales competidores en la región. Los venezolanos terminaron en Río 2016 en la casilla 65, mejor que los puestos 68 y 80 logrados en Atenas 2004 y Beijing 2008, respectivamente. Pero su reciente participación significó un retroceso con respecto al lugar 50 que alcanzaron en Londres 2012. Hace dos ediciones, los principales competidores en la región han estado al menos 8 casillas por encima de la delegación criolla.

Esperanzas jóvenes

Los logros deportivos de Venezuela en Río 2016 ilusionan para Tokio 2020. Sus tres medallistas olímpicos no pasan los 25 años de edad y ya se perfilan como los principales candidatos a volver al podio en los próximos juegos olímpicos.

La campeona mundial de ciclismo BMX en 2015, Stefany Hernández, de 25 años, está decidida a conquistar el oro luego de que se le escapó el primer lugar ante la actual número uno del deporte, la colombiana Mariana Pajón.

Yulimar Rojas debutó con 20 años en una cita olímpica y se tuvo que conformar ante la marca de la mejor del mundo en el salto triple, la también colombiana Caterin Ibarguen, quien con el oro en Río consagró su carrera deportiva.

Yoel Finol también sorprendió al ser el más pequeño del equipo nacional de boxeo (19 años) y lograr una medalla para una disciplina que le ha traido tantas alegrías a Venezuela. Su estilo desafió a los mejores del mundo y con más experiencia será una apuesta segura sobre el cuadrilatero de Tokio.

La juventud de la denominada “generación de oro” es un punto a favor de cara al próximo ciclo olímpico. Las esperanzas para Tokio también estarán depositadas en jóvenes talentos como la campeona juvenil en salto con garrocha, Robeilys Peinado; los nadadores Carlos Claverie y Cristian Quintero y el diploma olímpico en taekwondo, Edgar Contreras.

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Las “jugadas” del venezolano para entrar al Suramericano de Baloncesto

Cualquiera puede ver un juego de La Vinotinto. Ese sería el pensamiento de quien escucha del ministro de Deporte, Mervin Maldonado, que la mayoría de las entradas para el Suramericano de Baloncesto 2016 son gratis. Pero la realidad es otra: para asistir al evento que se celebra en el Poliedro de Caracas hay que hacer mil y un vueltas que ponen a prueba la cartera o la audacia (esa que siempre ha presumido el venezolano).

Oficialmente hay dos formas para ver a la selección nacional en el tabloncillo: pagar 16.000 o 20.000 bolívares por una de las sillas VIP, esas que se ven por televisión en su mayoría vacías tanto a lo largo como a lo ancho de la cancha, o lanzarse a la aventura de conseguir uno de la indescifrable cantidad de boletos que empiezan a repartir a una hora que aún no tienen clara ni fanáticos ni autoridades.

Si el venezolano elige la última opción debe pasar por una serie de obstáculos y personajes en su intento de obtener de forma “solidaria” las entradas, lo que incluye colas bajo el sol, policías, personal de seguridad y guardias nacionales alteneros, además de una incertidumbre por no saber si al llegar le dirán que se terminaron los boletos.

De cualquier forma, y todas son válidas en este país, los venezolanos pueden identificarse dentro de los siguientes grupos para poder ver de cerca a los “Héroes de México”:

1. El millonario: el que gastaría más de sueldo mínimo para ver a la selección. Entradas entre 16.000 y 20.000 Bs desde un puesto privilegiado. Estos boletos están reservados en su mayoría para quienes tienen un ingreso muy elevado, algunos los llamarían “enchufados”. En realidad no son muchos los de este tipo y las pruebas se observan en cada transmisión con decenas de puestos vacíos.

 

 

2. El suertudo: el que consiguió entradas por privilegios: trabajadores de ministerios o de empresas involucradas en el evento. Algunos de los boletos que se regalan a los distintos entes gubernamentales son generales y otros VIP, depende del nivel de importancia dentro del gobierno. Mientras que dentro de la organización del Suramericano también existen algunos que obtienen boletos “preferenciales” por estar dentro de todo lo que está pasando.

Es en este grupo que surge la reventa. Guardias nacionales, personal de seguridad del evento y demás entes involucrados comercializan para obtener entradas.

Uno de los trabajadores del Poliedro aseguró que este grupo es usual y son los responsables de que exista una “mafia” y haya menos puestos disponibles.

“Esto aquí es como todo en el país: se agarran unas entradas para ellos bien temprano y lo que queda es lo que le dan a la gente”, expresó.

 

 

 

 

Pero hay una excepción en este grupo y son los ganadores de las trivias que el ministro de Deporte hace en su cuenta de Twitter. Maldonado pregunta algo relacionado con el evento y las personas que respondan correctamente ganan entradas para los partidos de la selección nacional.

 

3. El sacrificado o alcahueta: es aquel que compra las entradas revendidas a costos que van desde 3.000 hasta 6.000 bolívares. Los revendedores son quienes han hecho cola y consiguieron entradas después de un tiempo o quienes son parte del grupo de los suertudos. El punto de reventa fijo es desde la salida de la estación de metro La Rinconada hasta llegar a la cola en las puertas del Poliedro.

También participa en este grupo el personal del evento que busca obtener lucro de tickets gratuitos.

“Tengo cuatro entradas que conseguí, allá abajo las están vendiendo en 6.000, pero podemos hablar y las dejo en 5.000 o 4.500”, señaló uno de los trabajadores del sitio.

 

 

 

 

4. El abusador: este es el típico venezolano que quiere ser más pilas que sus coterráneos y no tener que calarse una cola parecida a las que ocurren fuera de los comercios de comida. El personaje no sería como es sin la ayuda de los trabajadores del evento y los guardias nacionales.

“Tengo un guardia allá abajo que si me dices le digo que te pase por detrás y te puede meter aquí en la cola, pero tienes que rescatarme”. Esta es una de las frases que se pueden oír si se trata de obtener una entrada de esta forma.

“Dile que se vengan a las 4:30 pm y yo los paso sin mucha bulla allá abajo y después cuadramos”. Es otra de las estratagias que se aplican.

5. El madrugador: La opción del sufrimiento y el día a día: hacer cola bajo un sol inclemente. Desde las siete de la mañana y hasta un poco antes hay venezolanos en las puertas del Poliedro esperando que inicie la entrega de boletos gratuitos. Con la organización de la Policía Nacional Bolivarianaa se esperan horas sin saber la hora de inicio del proceso. Unas voces dicen que a las 8:00 am, luego que a las 10, luego a las 11 am y finalmente poco antes del mediodía comienzan a pasar los grupos por los controles de seguridad.

Aunque el fanático puede estar en los grupos 2, 3 y 4, hay algo que nadie advierte: el amiguismo y el ventajismo. Una vez dentro del Poliedro hay uno de los palcos que está reservado, no se sabe para quienes o por qué ellos tienen la posibilidad de ver el juego desde un sitio tan táctico, pero así sucede. Mientras que la mitad de los asientos del pequeño palco están vacíos, los que sudaron para entrar a ver a la selección lucirse preguntan por qué ese sitio no está habilitado como todas las áreas generales prometidas por el gobierno nacional.

Al final de la jornada, la frustración de quienes no pudieron entrar a ver a Venezuela ser la selección invicta de la competencia es expresada en las redes sociales.

 

 

 

 

 

 

Con información de reporteros de El Nacional Web

La épica jugada para conseguir una entrada del Suramericano

Venezuela parece destinada a hacer cola hasta para el entretenimiento. El conjunto de personas que quiere ver a La Vinotinto campeona de América debe librar una verdadera batalla contra la incertidumbre y la ansiedad, dos factores que han opacado el espectáculo que desde el 26 de junio se ha instalado en el Poliedro de Caracas: el Suramericano de Baloncesto 2016.

El ministro para el Deporte, Mervin Maldonado, había anunciado semanas previas al torneo que el acceso para el público general sería gratuito, un verdadero manjar para todo fanático de la disciplina por tratarse de la oportunidad de ver jugar a las 10 selecciones de la región en un solo día. Sin embargo, en bandeja de plata no la tiene el venezolano que se acerca al recinto ubicado en la parroquia Coche, porque conseguir un boleto puede ser tan intenso como un verdadero juego desde el tabloncillo.

Primer cuarto

Corre el reloj del lunes a las 3:00 pm. El camino es corto si se va en carro. Desde la entrada al complejo de La Rinconada, varios racimos de uniformados con chalecos fluorescentes le ponen color en cada acera. Grupos de aproximadamente cinco funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) se dividen por el camino que conduce al Poliedro. El destino es inconfundible: una catedral de figuras geométricas adornada con pancartas amarillas que lo identifican como sede del evento. Sin embargo, la información para el recién llegado cambia de acuerdo con el uniformado al que se le pregunte.

Mientras se juega el Brasil-Ecuador, segundo partido de la jornada, la entrada al estacionamiento (el único identificado con un cartel) está cerrada por mandato técnico. “El viceministro Mimou dio la orden de que no dejara pasar a más nadie”, explica un custodio a un conductor que se acerca en su carro. “Hay acceso pero no puede entrar”, precisa otro funcionario de seguridad. ¡Primer tapón para la visita!

Segundo cuarto

Los visitantes asumen que otra entrada al recinto es la reja que abren y cierran otros empleados de seguridad, justo al frente de las taquillas. Los rebotados del carro también se acercan al lugar, donde se agrupa una docena de personas para escuchar lo que parece ser un anuncio oficial: “Ya no quedan entradas para el juego de Venezuela”, informa un hombre del otro lado de la reja mientras come un pepito. “Si quieren entrar a los otros juegos, pasan por allá y les explican a ellos”, continúa y señala la puerta que está en el estacionamiento. El boletín informativo responde la duda de los asistentes: “Mañana como a las 8 de la mañana hacen su cola y se entrega una sola entrada por persona con cédula en mano”. Los que que custodian el Poliedro parecen ser una defensa impenetrable. El asalto al perímetro queda para otra ofensiva. Se cumplen las 3:30 pm. Suena la chicharra. 


… Descanso … 

Los ánimos de los infortunados que se acercaron a presenciar el Suramericano se nutren de la polémica que empieza a sacudir las redes sociales. Las denuncias de reventa de boletos y el acceso limitado a ellos salen en Twitter cuando la televisión muestra los vacíos en las tribunas durante el partido Venezuela-Paraguay, un encuentro que cuatro horas antes pintaba para un lleno total porque supuestamente no quedaba ni un asiento para regalar.

Yo llegue como a las 2 pm x supuesto no habían entradas y de paso no me dejaron entrar a ver el brasil ecuador https://twitter.com/Danko_F/status/747516490962829312 

Y entonces, ¿la entrada al Sudamericano en el poliedro es o no es gratuita? https://twitter.com/mcjems27/status/747436272726212608 

hoy fui al poliedro a ver el sudamericano y resulta q s gratis si estas enchufado, q tal ? bueno solo dieron 300 entradas, los demas jodanse

buenas noches que paso xq jon cox no esta en el sudamericano?? De paso están vendiendo las entradas en 2500 bs

(Poliedro de Caracas) Un desastre TOTAL hubo reventa de entradas POR AHÍ a 1500 bs no esta muy ordenado como lo pintan

No se termina de llenar El Poliedro será por la confusión de ayer que dijeron que las entradas las tenían los ministerios.

Tercer cuarto 

La revancha de los excluidos inicia el martes a las 8:00 am, como habían advertido. El primer grupo de personas en llegar se concentra en la entrada central pero después es movido a la puerta del estacionamiento, donde la promesa de apertura es incierta. “No sé, compa. Tiene que preguntar a los que están allá”, dice un comerciante del lado de adentro a los recién llegados. Pasa una hora de espera. Un vendedor de cepillado estaciona su carrito al frente de la entrada, un bebé se come la arepa que le trajo su mamá envuelta en aluminio, un adulto repite la escena 20 puestos más atrás, tres señores piden que cuiden su lugar mientras van por un café, otro señor lee el periódico que acaba de comprar y algunos más se distraen jugando con su celular. Ya son más de 200 personas en la fila. “Ayer a las 10 había entrada. Ya son las 11 y no han dado nada. ¿Cuánto hay que esperar?”, grita un hombre que va y viene. “No estoy autorizado para dar esa información”, repiten por igual policías, personal de seguridad y guardias nacionales que se concentran puertas adentro.

Cae el primer rayo de sol y con él aumentan los rumores que calientan a la gente: “Ahora y que las van a repartir a las 2:00 pm. ¡Ta` bien pues!”, critica un muchacho, mientras una mujer sostiene que es una burla que la tengan haciendo cola: “Para pasar roncha para entretenerme, prefiero pasar roncha para comprar comida”. Son las 11:30. Llegan tres autobuses, una detrás del otro, cargados con estudiantes de primaria, quienes inauguran el paso hacia el recinto, más atrás les siguen las cientos de personas que aguardaban desde temprano. ¡Adentro! Primer punto para los visitantes. 


Cuarto cuarto 

Efectivos de seguridad, PNB y hasta guardias nacionales vigilan con sus ojos el desfile de quienes se dirigen al primer punto de control, donde se encuentra un máquina detectora de metales que repele todo lo que no puede pasar. Por si este sistema falla, existe otro justo antes de las escaleras que conducen hasta la taquilla de la planta superior. Allí no hay consideraciones. “Hermano, si por mí fuera, te dejara pasar. Pero son reglas FIBA”, explica un muchacho de seguridad identificado con su camiseta naranja y con un detector de metales pero manual. La advertencia le costó un llavero a un niño, un paragua a una señora y un yesquero a un señor. Otra de las aclaratorias de los de seguridad es que no se hacen responsables por los objetos potencialmente peligrosos que obligan a tirar en una bolsa de basura negra. “¡Sí, claroo! ¡Ya te la voy a dejar!”, suelta con una carcajada irónica una mujer que se niega a entregar su cartera y se marcha.

Después de cumplir con la ley, que “es igual para todos”, como repite la supervisora del grupo naranja mientras come un perro caliente, se puede seguir en ascenso escalón por escalón hasta la taquilla. Frente a ella primero se entrega la cédula de identidad y después se espera el llamado del triunfo. “Félix”, grita un policía, me entrega mi documento personal y con él mi entrada gratuita. Así culmina la travesía y gano el derecho a ver los dos partidos que cierran la jornada de hoy, Paraguay-Brasil y Venezuela-Bolivia.¡Largooo… de tres! !Triple! Y se termina el partido.


Nota publicada en Ovación Deportes

Ataque vinotinto, con optimismo para el futuro

Tres de los cuatro goles que anotó la selección nacional de Venezuela en la Copa América Centenario vinieron de los hombres responsables de hacerlo: los delanteros. Salomón Rondón, en dos ocasiones, y Josef Martínez, una vez, golpearon las redes del arco rival para concretar las victorias vinotinto que ilusionaron a todo un país hasta los cuartos del final del torneo.

Aunque sus compañeros en el ataque, Adalberto Peñaranda, Cristian Santos y Yonathan del Valle, no pudieron alterar el marcador, las sensaciones que dejaron fueron bastante buenas, al menos eso aseguraron los protagonistas del equipo de Rafael Dudamel.

Para Del Valle, el ambiente en el grupo fue la clave para que La Vinotinto lograra su mejor saldo histórico en una fase de grupos (7 puntos):  “Desde el primer momento que llegué me sentí muy bien, como en mi casa”.

El delantero del Kasımpaşa Spor Kulübü de la Superliga de Turquía, que debutó en el torneo contra México, agradeció la confianza del cuerpo técnico. “Me sentí bastante bien, quería jugar con la selección desde hace tiempo y lo aproveché al máximo”, dijo a Ovación Deportes este lunes, cuando llegó parte del equipo a Caracas.

Del Valle insiste en que hay que “seguir trabajando” porque cree que “se vienen grandes cosas para esta selección”.

Martínez, a su llegada al país, también destacó el nivel del equipo en la Copa: “Comenzamos y volvimos a la competencia que es lo más importante, sacamos la casta de cada jugador pero lamentablemente no se pudo seguir”.

El atacante del Torino destacó la compenetración que hubo con su pareja ofensiva en el torneo, Salomón Rondón: “Siempre me ha gustado jugar con él. La verdad es un gran compañero”.

Aunque, como reconoce Martínez, los errores contra Argentina costaron la eliminación de Venezuela, porque “cuando juegas con un equipo grande no puedes fallar”, esta Copa América le dejó su primer gol en un gran torneo, lo que podría ser un buen augurio para el ataque de una Vinotinto que está obligada a marcar para empezar a cosechar victorias en las eliminatorias rumbo a Rusia 2018.

Nota publicada en Ovación Deportes

Las casualidades no son Vinotinto

Como es recurrente en este lugar, Valeria esperaba el vuelo en el que llegaba su primo y Gerardo vino a recibir a su tía. Pero este lunes el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, tuvo unos invitados de interés nacional. “¿A quién esperan?” “¿Quién va a venir?”, preguntaban los curiosos que veían cómo el pasillo de desembarque se llenaba progresivamente de medios de comunicación. Pocos se creían que por esa puerta cruzaría La Vinotinto. Sí. Mejor dicho: las Vinotinto.

La escena estaba armada para darle la bienvenida a los venezolanos que dejaron su sello en Estados Unidos, pero sus compatriotas que estaban en el otro continente se presentaron primero: la selección de baloncesto arribó de España casi al mismo tiempo que la de fútbol, una “pequeña casualidad” que evidenció la espontaneidad de los organizadores y puso en el mismo escenario a dos batallones vinotintos. Pesada tarea tuvo el hombre encargado de lidiar con la euforia de la prensa mientras un grupo de tamboreros armaba la fiesta y agitaba a los presentes.

El “tikitá tikitá” de los cueros sonaba sin importar quiénes serían los homenajeados. Los intérpretes de este ritmo musical vinieron a tocarle a La Vinotinto, no importaba si esta colgaba un balón desde el perímetro o lo mandaba a guardar entre los tres palos. Pero lo que sí era cierto es que el repique de los tambores sonaba tan sabroso como el grito nacional del gol que anotó Salomón Rondón contra Uruguay para la clasificación a cuartos de final y como los aplausos que recibieron los “Héroes de México” aquel septiembre de 2015, cuando en este mismo lugar José Vargas cruzó la puerta mecánica de la aduana con el trofeo de campeones de América en sus manos.

Casualmente, el propio Vargas encabezó este lunes el grupo de basquetbolistas que llegó de una intensa preparación en España. Aunque esta vez el capitán apareció con las manos vacías, el objetivo inmediato está claro: revalidar el Campeonato Sudamericano, que se jugará entre el 26 de junio y 2 de julio en el Poliedro de Caracas. “Queremos ganar y celebrar con nuestras gente”, sostuvo el capitán de la selección ante los micrófonos de El Nacional.  


Entre pitos, banderas tricolores y gritos de emoción, Windi Graterol, Gregory Echenique y David Cubillán también dejaron varias postales en un regreso triunfal que espera vaticinar un desempeño igual al del torneo que hace cuatro años ganaron en suelo venezolano, en Margarita. “Que siga brillando esta generación de oro” fue el mensaje que dejó el ministro para el Deporte, Mervin Maldonado, quien acompañó a los atletas en su llegada a Maiquetía pasadas las siete de la noche.

Ya cumplidas las ocho horas y con la mitad del público que alentó en el recibimiento del equipo de baloncesto, los gritos y el estruendo de los tambores repitieron el libreto para recibir a la otra Vinotinto. Otra vez el ministro Maldonado, ahora con nuevo atuendo, salió de la puerta de desembarque acompañado del técnico Rafael Dudamel y el futbolista Wilker Ángel. La escenografía con pancartas de “Vamos a Río 2016” y la bandera nacional se mantuvo igual para recibir a parte del equipo que se despidió en cuartos de final de la Copa América Centenario luego de clasificar invicto y con su mejor registro histórico en una fase de grupos (7 puntos).

A la selección que mantuvo en vela a todo el país desde el 5 de junio también le salió una ovación, más modesta pero merecida al fin. Josef Martínez, Rómulo Otero, Yhonathan Del Valle, Arquímedes Figuera y Alexánder González regresaron de Estados Unidos también con las manos vacías pero con la satisfacción de haber recobrado la confianza de toda Venezuela y de ellos mismos. Como dijo el propio Dudamel en Maiquetìa: “Los resultados parecieran milagrosos, pero esto no fue obra de la casualidad”.

Nota publicada en El Nacional 

Richard Páez, el rebelde que quiere cambiar la FVF

Fue partícipe de una generación que decidió dejar de ser “La Cenicienta” del fútbol suramericano desde 2001. Hoy, 15 años después, tomó otra decisión no menos difícil: cambiar la estructura del fútbol nacional. Richard Páez, quien dirigió a La Vinotinto que protagonizó “El Centenariazo” (3-0 contra Uruguay) en Montevideo, quiere volver a hacer historia pero ahora en su casa: la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).

“El fútbol es como una semilla y hay que darle una estructura”, no dejaba de decir el ex seleccionador nacional durante un encuentro con periodistas de El Nacional este viernes. Su afán por acabar con un “sistema monolítico”, que armó una dirigencia con más de 28 años a cargo de la FVF, lo llevaron a rebelarse y asomar su nombre como un posible candidato para las próximas elecciones del organismo, en marzo de 2017.

Para el también ex director técnico (DT) de Mineros de Guayana, tanto dirigentes como aliados regionales de la Federación “actuán y piensan como un bloque, y nosotros queremos pensamiento libre. Queremos nuevos presidentes en las asociaciones de fútbol si los actuales no quieren cambiar”.

Los responsables de estos cambios, según Páez, son “los más desvalidos”: los representantes del fútbol amateur. “Ellos tienen la llave del cambio estructural, pueden ser los héroes de la generación vinotinto 2017”.

Solo si ellos demuestran disposición de cambio, “El Profe Páez”, como sus dirigidos lo llaman, oficializará su candidatura a la presidencia: “Yo no voy a hacerle el circo a este circo”. Uno de los objetivos del merideño es cambiar el sistema de elección actual, en el cual deciden 71 personas que representan a jugadores y clubes masculinos, pero no a femeninos, futbolistas de playa, árbitros y jugadores amateur.

Para las asociaciones de fútbol de cada estado, el DT también tiene un mensaje claro: “Lo único que yo no les puedo dar es quitarle la dignidad”. Durante la gira nacional que inició en abril, constató las carencias de dichas organizaciones. Aseguró que no perciben un sueldo ni tienen sede propia: “¿Cómo se trabaja ad honorem?”.

Mal de abajo hacia arriba

Cuando las bases del deporte fallan, las categorías mayores no pueden hacer otra cosa que fracasar. Por eso Páez no extraña la debacle de la selección nacional, una situación que, para él, alcanzó los extremos. “Puntualizar los errores es lo peor”, explicó sobre las críticas que llovieron sobre jugadores como Oswaldo Vizcarrondo o Luis Manuel Seijas luego de las derrotas en los partidos de eliminatorias para Rusia 2018.

La ausencia de una preparación verdaderamente profesional se ha traducido en una actitud deportiva pobre: “No es posible que nuestros talentos se diluyan ante jugadores ordinarios”. Además de evidenciar una actitud extra deportiva más preocupante. “La carta me demuestra que estos no son jugadores que quieren ir para un mundial. Esto es permitir que los que tienen un rol trasciendan a otro rol que no les corresponde”, expresó sobre el comunicado firmado por los seleccionados vinotinto contra la FVF.

Por esta razón, la salida del técnico Noel Sanvicente, según él, no fue más que la consecuencia de “un cortocircuito” que se produjo en medio de una relación “tórpida” entre jugadores, directivos y entrenador.

La rebeldía por el cambio

El colmo para el aspirante a la presidencia fue la actitud que el actual titular de la FVF, Laureano González, tuvo al contratar a Rafael Dudamel: “Cuando le dicen (a Dudamel) que no importan los resultados sino renovar, me dolió donde les duelen a todos los hombres”. Eso bastó para que Páez se rebelara contra el sistema.

Desde ese momento, el ex seleccionador nacional se ha encargado de “recoger un descontento que se nota”, para construir una propuesta que tenga tres objetivos claros: organización, infraestructura y autogestión. “Mi idea no es enamorarlos; es hacerlos sentir responsables”, sostuvo.

Para que el fútbol nacional, como él explica, no sea solo el “fuego artificial” que representó La Vinotinto, la FVF necesita algo más que un nuevo presidente; necesita un hombre dispuesto a cambiar las cosas. Richard Páez asume ese reto: “Yo no quiero ganar esto como una campaña electoral; quiero cambiar verdaderamente la estructura de nuestro fútbol”.

Nota publicada en El Nacional 

Crisis económica, un tapón para el ascenso del baloncesto venezolano

La crisis económica en Venezuela golpea hasta el baloncesto, el deporte que ha regalado las más grandes satisfacciones nacionales de los últimos años. La disciplina en la que el país se ha alzado como una potencia mundial ha tenido que lidiar con la marcación hombre a hombre del control cambiario impuesto por el gobierno nacional. La falta de divisas en el país mantiene en incertidumbre la participación de todos los equipos venezolanos en torneos locales e internacionales.

Las primeras alarmas las activó el vicepresidente de Toros de Aragua, Carlos Muñoz, quien informó en febrero de este año que los equipos de la Liga Profesional de Baloncesto (LPB) aún esperaban los dólares que les había asignado el Estado en 2015. “En Venezuela tenemos años con un sistema cambiario, nosotros ganamos en bolívares pero necesitamos comprar los dólares al Cencoex para pagar los contratos de importados y entrenadores”, explicó aquella vez en una rueda de prensa.

El representante del equipo aragüeño advirtió en su momento que el incumplimiento por parte del gobierno nacional podría derivar en deudas inéditas en los 40 años de su organización deportiva: “Podríamos tener problemas legales con agentes, proveedores en cualquier momento, porque no hemos podido cancelar los compromisos que adquirimos en 2015”. La LPB solo había recibido un tercio del monto correspondiente a la campaña anterior.

Otro equipo afectado por la deuda fue Gigantes de Guayana. Así lo reconoció su presidente, Freddy Díaz. “La gente no está asistiendo a los gimnasios y anunciantes no hay”, informó sobre la necesidad que tienen de contar con las divisas para equilibrar su balanza de pagos.

Ni los éxitos deportivos han podido opacar la crisis económica de las escuadras venezolanas. El actual campeón de la Liga de las Américas, Guaros de Lara, también ha registrado menos ingresos. Las jugadas de los campeones Luis Bethelmy, Néstor Colmenares, Windi Graterol y Damien Wilkins no han sido suficientes para llevar a los fanáticos al estadio. “En los tres días de la competencia internacional, que coincidió con las fechas de Carnaval, logramos que alrededor de 18.000 fanáticos visitaran el Domo Bolivariano de Barquisimeto, y en partidos de la liga local, un promedio de 6.500 personas por encuentro, el cual representa un número inferior a años anteriores”, indicó en febrero de este año el presidente del conjunto larense, Jorge Hernández.

El mandamás de los campeones de América hizo una solicitud al Ejecutivo Nacional por esas fechas: “Le hacemos un llamado al ministro (Mervin Maldonado) que nos cancelen las dos terceras partes que nos deben del año anterior, ya que nos hemos visto afectados por el retraso del pago”. Hasta ahora, la temporada actual va por el mismo camino. “Del 2016 ni siquiera hemos hablado”, apuntó Hernández.

Sin embargo, la esperanza se mantiene en el perímetro, eso dio a entender el gerente general de Cocodrilos de Caracas, Rostin González: “Nosotros confiamos en la buena voluntad del nuevo ministro para que nosotros podamos contar con ese dinero y seguir adelante”.

Prioridad vinotinto

A pesar de este difícil contexto económico, la Federación Venezolana de Baloncesto (FVB) aspira a mantener los estándares que llevaron a la selección mayor masculina a consagrarse campeona tanto del Suramericano Margarita 2014 como del FIBA Américas México 2015 y a conseguir la clasificación a los Juegos Olímpicos Río 2016.

“Nosotros tuvimos un gran acierto en el año 2015, que fue la conformación de dos equipos nacionales. Eso nos permitió ver un horizonte de alrededor de 33 atletas. Esto es algo sin precedentes en la historia del baloncesto nacional y evidentemente no podemos disminuir esa actividad que tuvimos el año pasado”, acotó el director de selecciones nacionales de la FVB, Oswaldo Narváez, a principios de 2016.

En la preparación para el Preolímpico de México, el equipo dirigido por Néstor “Ché” García contó con un itinerario al nivel de cualquier potencia deportiva: jugó tres encuentros (contra México, Nueva Zelanda y China) en la Copa Stankovic de Shangai, se midió en el Torneo Cuatro Naciones (con participación de Uruguay, Argentina y Brasil) y culminó con un cuadrangular en España. De allí salió el equipo de 12 guerreros que hizo historia al clasificar por segunda vez a unos juegos olímpicos y al ganar el trofeo continental, algo inédito para Venezuela.

Un campeón en suspenso

La crisis económica que denunciaron los equipos venezolanos a principios de 2016 también tocó las puertas de los campeones de América: La Vinotinto de las alturas fue amenazada por la FIBA con no participar en Río 2016 debido a las deudas que mantenían algunas organizaciones del torneo local con sus jugadores extranjeros.

El culpable principal de la advertencia que anunció el director de FIBA para América, Alberto García, en un comunicado enviado en febrero de 2016 fue Gaiteros del Zulia. La franquicia occidental estaba suspendida por la FVB de cualquier torneo nacional desde mayo de 2015.

Las obligaciones financieras incumplidas por la directiva zuliana con el personal administrativo, entrenadores y jugadores tanto nacionales como internacionales le costaron una sanción de la que se recuperó en febrero de 2016, cuando el propietario del equipo, Paul Alirio Romero Carvallo, informó la cancelación total de la deuda: “Ya todo el pago exigido por FIBA fue realizado. Los jugadores McKiver, McCoy y Kvietek recibieron la deuda exigida. No estuvimos de acuerdo con la imposición, nos pareció una extorsión, pero por el bien del baloncesto venezolano cumplimos con lo requerido”.

Finalmente, las amenazas de la FVB, que puso como fecha tope de pago el 12 de febrero de este año, surtieron efecto en la dirigencia de Gaiteros y la selección nacional despejó sus dudas. “Gracias a las diligencias de nuestro equipo de trabajo hemos resuelto todas las obligaciones que reclamaba FIBA Américas”, dijo el presidente de la LPB, Bob Abreu, en un comunicado emitido por la organización que preside.

Compromiso ineludible

El presidente de la Asociación de Baloncesto Suramericano (Abasu), Gerasime Bosikis, anunció en febrero del presente año que Venezuela será la sede del Suramericano de Baloncesto 2016, un nuevo compromiso al que la FVB deberá hacer frente con o sin crisis económica.

La cita continental se realizará en el Domo Bolivariano de Barquisimeto, sede de Guaros de Lara. El torneo femenino se jugará entre el 25 y el 31 de mayo, mientras que el masculino será del 25 de junio al 2 de julio.

Un total de 10 equipos (9 en el caso femenino)  buscarán el título que conquistó en Margarita el vigente campeón, Venezuela. Las expectativas en la región son altas. “No tenemos un escenario similar a este en Suramérica, ni en mi país (Brasil) a pesar de las Olimpiadas (2016). Tenemos la certeza de que todas las selecciones se llevarán las mejores impresiones de este escenario venezolano. El Domo Bolivariano está modernísimo y lindo”, expresó Bosikis.

La difusa millonada que pagó Pdvsa por Pastor Maldonado

El piloto Pastor Maldonado puso fin a su relación con la escudería Lotus este lunes 1° de febrero, medida que lo deja fuera de competencia en la Fórmula 1 y marca el final de un patrocinio por parte del Estado venezolano que siempre estuvo en el ojo de la opinión pública.

Desde que el fallecido presidente Hugo Chávez anunció en diciembre de 2010 que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) sería patrocinante de la escudería Williams del campeón de ese entonces de la GP2, los cuestionamientos sobre el aporte financiero del gobierno nacional en uno de los deportes más comerciales del mundo han sido muchos y han aumentado recientemente, justo cuando Venezuela fue declarada en “emergencia económica” por el presidente Nicolás Maduro.

Precisamente una deuda de la estatal venezolana habría precipitado la salida del piloto criollo. BBC publicó hace unas semanas que la empresa petrolera debía cerca de 50 millones de dólares a Lotus, su actual equipo. El retraso del pago del Estado se presentó luego de los rumores que apuntaban a que esta escudería británica, comprada en diciembre de 2015 por Renault, pensaba en un reemplazo para Maldonado esta temporada. Desde ese entonces se especulaba con la contratación del danés Kevin Magnussen, quien finalmente será el sustituto del aragüeño.

Maldonado no explicó las razones para su salida de la Fórmula 1. “Hoy con la mayor humildad, les informo que no estaré presente a la parrilla de salida de la F1 para la temporada 2016. Gracias sinceramente por todos sus mensajes de apoyo, pasión y preocupación hacia mi futuro. Me siento muy honrado con el apoyo de todos ustedes y orgulloso de mi desempeño profesional”, escribió en un comunicado compartido en su cuenta de Twitter este lunes.

Llegó la sequía

La ausencia de Maldonado en la temporada 2016 cierra el grifo de dólares que Pdvsa concedió durante cinco años (tres en Williams y dos en Lotus) para tener a un venezolano en la máxima categoría del deporte motor.

El portal F1aldía.com informó que el aporte para su primera temporada con Williams (2011) fue de 36 millones de dólares. Ese año, el piloto terminó en el puesto 19 de la clasificación al sumar un solo punto. Pero al año siguiente, hizo historia: conquistó su primera carrera, en el Gran Premio de España, y escaló hasta la posición 15 luego de cerrar la temporada con 45 unidades.

Más tarde se conoció que la salida anticipada de Maldonado de Williams también le salió cara al gobierno bolivariano: Pdvsa habría pagado 25 millones de dólares para que el piloto terminará en 2013 un contrato que caducaba en 2015, aseguró F1aldía.com. El próximo paso en su carrera también requirió una inversión millonaría: 35 millones de dólares habría desembolsado el gobierno del presidente Nicolás Maduro. Así fue como el deportista firmó con Lotus hasta 2017.

Sin embargo, la filtración de un documento de 24 páginas confidenciales de Williams en 2012, que nunca fue desmentido por el piloto, reveló que Pdvsa “aportaba hasta 2015 una cantidad que va desde los 132 hasta los 185 millones de euros (desde 144 hasta 202 millones de dólares) en plazos que se van renovando cada 31 de octubre previo al arranque del campeonato”, informó Marca. Estos montos también podían ser mayores por los derechos de imagen. “El precio final varía, pero de los 25 millones (27 millones de dólares) al año no bajan”, aseguró el diario español.

Un secreto bajo candado oficial

Las cifras que el Estado destinadaba a un solo deportista llevaron a la oposición a pedir cuentas claras en la Asamblea Nacional. Lo intentaron los diputados Andrés Velásquez, Rodolfo Rodríguez, María Corina Machado y Carlos Ramos. Este último hasta dirigió una carta a Williams para que enviara copia del contrato con Pdvsa, pero la escudería británica ignoró la solicitud. Así como también evadió la discusión el parlamento presidido para ese entonces por Diosdado Cabello.

Hasta el propio Maldonado prefirió hacer caso omiso a las acusaciones en un principio. “No sé exactamente cómo es el contrato y lo que han acordado con Williams, pero creo que la empresa (Pdvsa) es realmente responsable. Una gran empresa, muy seria, y creo que van a hacer todo de manera correcta”, expuso en 2011.

Pastor Maldonado siempre tuvo claro que fue un afortunado: “Pdvsa apoya a un piloto por vez, y ese soy yo. En el pasado había tres o cuatro pilotos en el programa de la empresa, pero ahora solo hay uno”. Sin embargo, hoy no puede decir lo mismo: parece que la fortuna se acabó.

Nota publicada en El Nacional Web