Cardenal Urosa Savino: Ayudaríamos en un diálogo por Venezuela

Hasta los representantes de Dios saben que a Venezuela le urge una solución más que divina para que retome la tranquilidad que parece haber perdido. Para el arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino, el gobierno del denominado heredero del ex mandatario Hugo Chávez ha fracasado y debe rectificar antes de que sea muy tarde.

El máximo representante de la Iglesia Católica en el país reconoce que hoy el venezolano vive con miedo, no le alcanza el dinero para vivir y tampoco consigue lo elemental para hacerlo. Savino pide en nombre de Dios y los suyos que los responsables de dar soluciones asuman esta “crisis global muy fuerte”.

—¿Qué análisis hace de la situación que vive el país?

—Hay una crisis económica muy fuerte porque hay una inflación desbocada que hace que todos los precios sean cada vez más altos y por otra parte hay una escasez de productos vitales, de primera necesidad: comida y medicinas. Y también hay una crisis social y de inseguridad pública gravísima por la violencia y delincuencia desatada que lamentablemente el gobierno no ha podido controlar. Estamos en una crisis global muy fuerte.

—¿Qué puede hacer la Iglesia para aportar soluciones a esta crisis?

—Nosotros lo que podemos hacer es seguir anunciando el evangelio de Jesucristo y los 10 mandamientos de la Ley de Dios, enseñándole a la gente el camino de la convivencia, que es el camino del respeto a los demás y el camino de la observancia de la ley. Por otra parte, nosotros estamos permanentemente insistiendo en la necesidad de que el gobierno le ponga coto a la delincuencia, en lo cual lamentablemente ha fracasado. Pero nosotros estamos trabajando, no estamos con los brazos cruzados. Primero, enseñando el camino de la convivencia social y, segundo, exigiendo que el gobierno cumpla con su deber de proteger el patrimonio y la vida de los venezolanos.

—¿Cómo evalúa el trabajo de los poderes públicos venezolanos?

—La Asamblea Nacional está haciendo su papel: indicar un camino de reorientación de la vida social del país a través de una serie de leyes que han preparado pero lamentablemente, y una cosa que es insólita, el TSJ ha declarado que todas esas leyes son inconstitucionales. No entiendo cómo se puede pensar que una asamblea legislativa no tenga ninguna capacidad para hacer leyes constitucionales. Pero en fin, no entraré en holguras en ese caso. Ellos están haciendo su papel pero hay mucha gente que quisiera que la Asamblea fuera mucho más directa y firme en la exigencia de respeto al pueblo venezolano y de que el gobierno cumpla con su deber.

urosavino

Con la palabra de Dios de por medio

La crisis económica, política y social a la que se refiere Savino también ha sido declarada por el Parlamento venezolano. Pero  en medio de una incesante lucha entre el Poder Legislativo y la asociación del Ejecutivo con el Judicial, las soluciones a los problemas de los venezolanos parecen congelarse en una disputa política sin salida.

La comunidad internacional ha demostrado su preocupación por la tensa situación que mantienen el oficialismo y la oposición, por lo que han apostado por un diálogo sincero entre las partes para dar con las soluciones que necesita el país. El primer ensayo para este encuentro se realizó a finales de mayo en República Dominicana, donde representantes de la Mesa de la Unidad Democrática y del gobierno nacional expusieron sus demandas a los facilitadores: los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá).

Sin embargo, las agendas de lado y lado no parecen coincidir. Muchos menos cuando sectores de la oposición venezolana insisten en la activación de la Carta Democrática de la OEA y la activación de un referendo para revocar a Maduro este año. Quizás el punto de encuentro sea la fe en Dios.

—¿Participaría la Iglesia como mediadora en un posible diálogo entre oposición y oficialismo?

—Nosotros estamos siempre dispuestos a ayudar a los demás a entenderse pero evidentemente hace falta que las dos partes quieran dialogar, entenderse y llegar a acuerdos que son fundamentales, y el papa Francisco lo ha reclamado y lo ha pedido insistentemente. En primer lugar, debe haber la voluntad política de las partes no para conversar sobre cosas de poca importancia sino para resolver los problemas graves que tiene el país. En segundo lugar, si nos llaman, nosotros estamos dispuestos a ayudar.

—¿Qué opina sobre la suspensión de la visita a Venezuela del canciller del Vaticano, Paul Richard?

—Me parece que fue un gran error del gobierno. El canciller del Vaticano venía en una visita privada y ese rechazo del gobierno a su llegada me parece que es una torpeza porque es como que ellos tuvieran miedo de que la gente pudiera hablar con él. Fue un gravísimo error de política internacional del gobierno venezolano.

—¿El gobierno nacional no quiere diálogo?

—No te sabría decir. Pero sí creo que fue el gobierno que no estuvo de acuerdo con que viniera el canciller.

—¿Cuánto habría ayudado una reunión con el representante del Vaticano?

—No te sé decir. Pero sí creo que fue un error del gobierno porque no era que el canciller venía a cambiar las cosas. Es una gran descortesía impedir la visita al país del representante del Vaticano.

—¿El gobierno nacional respeta a la Iglesia?

—Yo quisiera más bien responder con lo siguiente: el gobierno tiene que cumplir con su deber de asegurar el abastecimiento de la comida y de la medicina del pueblo venezolano, tiene que cumplir con el deber de proteger la vida, la salud y la atención de los venezolanos. Eso es lo que creo que es importante.

—Cardenal, su mensaje para todos los venezolanos…

—Que busquemos siempre a Dios en primer lugar, que busquemos siempre la paz en segundo lugar y, para ello, defendamos los derechos nuestros y los derechos de los demás.

Nota publicada en Cactus 24

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