Gobierno de Trump golpea la cúpula del poder en Venezuela

Estados Unidos anunció un nuevo castigo para el gobierno de Venezuela: colocó al vicepresidente venezolano, Tareck El Aissami, en su lista de personas relacionadas con el tráfico de drogas, un golpe sensible a las cúpulas del poder del presidente Nicolás Maduro.

 

Félix R. Gutiérrez Rodríguez / El Político

Durante la administración de Donald Trump, el Departamento del Tesoro estadounidense reveló  que el número dos del gobierno venezolano “juega un papel importante en el tráfico internacional de narcóticos”. La afirmación la realizó este lunes el director interino de la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), John E. Smith, quien indicó que la inclusión de El Aissami en la “Lista Clinton”, como se le conoce, “marca la culminación de una investigación de varios años”.

Las acusaciones de la justicia estadounidense apuntan a que el actual vicepresidente de Venezuela ha facilitado el envío de grandes cargamentos de drogas por vía aérea y marítima desde su país, donde supuestamente operaba una base aérea desde donde despegaban aeronaves para recorrer rutas usadas por el narcotráfico.

Un comunicado de la OFAC asegura que “El Aissami recibió dinero por facilitar el transporte de narcóticos propiedad del narcotraficante venezolano Walid Makled García” y que estaría vinculado con la coordinación de envíos de narcóticos al cartel mexicano Los Zetas y con brindarles protección al capo narcotraficante colombiano Daniel Barrera Barrera y al venezolano Hermágoras González Polanco.

“En el ejercicio de sus funciones anteriores, en varias ocasiones supervisó envíos de narcóticos de más de 1.000 kilos desde Venezuela, incluso algunos con destino final a México y Estados Unidos, o fue uno de los dueños de esos cargamentos de narcóticos”, dijo la OFAC.

Castigo del norte

Estados Unidos ahora considera a El Aissami como “narcotraficante especialmente designado”, razón por la cual congeló sus bienes en el país norteamericano, negó su entrada a este territorio y prohibió tanto a organizaciones del mundo como a ciudadanos estadounidenses hacer negocios con él y sus empresas.

Sin embargo, el Departamento del Tesoro explicó en un comunicado publicado por su página web que la inclusión de El Aissami en esta lista de sancionados “no significa que el Gobierno en sí mismo está también bloqueado” y aclaró que la sanción en contra del representante del gobierno no es una “reacción” a su nombramiento como vicepresidente de Venezuela, cargo para el cual fue designado por el presidente Maduro el pasado 4 de enero.

La medida del gobierno estadounidense llega después de que 34 legisladores del país solicitaron al presidente Trump que tomara medidas para sancionar a los funcionarios del gobierno venezolano porque, según ellos, estarían violando los derechos humanos en la nación caribeña. En el comunicado que enviaron a la Carta Blanca advirtieron sobre el riesgo que representa el ascenso político de El Aissami: “El reciente nombramiento por parte de Nicolás Maduro de Tareck El Aissami le pone en fila para posiblemente convertirse en el próximo líder de Venezuela, lo cual es extremadamente preocupante dados sus demostrados vínculos con el narcotráfico y el terrorismo”.

En Venezuela, el vicepresidente es el sucesor inmediato del presidente en caso de cualquier ausencia. Incluso es su sucesor si para la fecha se realiza un referéndum que revoque a Maduro.

Para aquellos que dudan, las sanciones de Trump a El Aissami y su socio

 Con la moral intacta

El Aissami respondió a las acusaciones de EEUU el mismo día: las tildó de “miserable e infame agresión” y pidió ratificar el apoyo al presidente Maduro para concentrarse en las “prioridades del gobierno revolucionario: recuperación y crecimiento económico, garantizar la paz y felicidad social”.

Para el abogado y criminólogo venezolano, la medida es el “reconocimiento” a su condición de “revolucionario antiimperialista”.

“La verdad es invencible y veremos como se desvanecerá esta infame agresión. Ahora con más fuerza haremos irreversible nuestra revolución”, escribió por Twitter la mañana de este martes.

Ante la infamia y la agresión imperialista: 1- MORAL INTACTA. 2- mayor FIRMEZA y CONVICCIÓN antiimperialista. 3- mayor conciencia CHAVISTA!!

No podrán con nuestra resolución inquebrantable de ser LIBRES para siempre!! Viva CHÁVEZ!! Viva la REVOLUCIÓN BOLIVARIANA!! VENCEREMOS!!

Maduro ordenó este martes a su ministra de Relaciones Exteriores, Delcy Rodríguez, que entregue una nota de protesta para que el gobierno estadounidense se retracte de las sanciones y acusaciones en contra de El Aissami. Aseguró que su país activará “todos los mecanismos” legales y políticos para “desmontar esta infamia” que afecta la reputación “el mejor ministro de interior de la Revolución Bolivariana”.

Para el jefe de Estado venezolano, las acciones de EEUU tienen otra intención. “El objetivo final soy yo, saben que no han podido conmigo, no podrán. Estamos protegidos por la vida, por dios, protegidos por lo más grande. Estoy bendito”, dijo.

Maduro pidió a los venezolanos defender a El Aissami porque al hacerlo se defienden los valores de la propia venezolaneidad: “No es Tareck; es una revolución, es un país”.

Investigar en casa

La Asamblea Nacional venezolana, de mayoría opositora, aprobó este martes realizar una investigación sobre las acusaciones que hizo el gobierno estadounidense en contra del vicepresidente Tareck El Aissami.

El parlamento nacional solicitará a EEUU información oficial sobre el caso y exigirá a la Contraloría General de la República que se investigue el caso en Venezuela.

“No sólo se cuestiona al funcionario o al gobierno, se cuestiona la moral del país que permite estos delitos (…) El traidor a la patria es Nicolás Maduro por dejar a un paso de la presidencia a un individuo acusado por narcotráfico”, dijo el diputado opositor Freddy Guevara durante la sesión parlamentaria de este martes.

Jesús “Chúo” Torrealba, el secretario ejecutivo de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática, alertó que el caso de El Aissami podría comprometer las relaciones entre Venezuela y EEUU. Recordó que la nación norteamericana cancela con efectivo el petróleo venezolano, un aporte esencial dentro de la crisis económica que vive el país sudamericano.

 “Las implicaciones de una situación como esta van muchísimo más allá del señalamiento de un organismo equis contra un funcionario de nombre tal”, dijo Torrealba este martes.

El gobernador del estado Miranda, el opositor Henrique Capriles Radonski, indicó que “lo mínimo que debería hacer (El Aissami) es separarse del cargo por respeto al publico, en vez de salir a decir estupideces”. El ex candidato presidencial recordó  que el narcotraficante venezolano Walid Makled ya había señalado al funcionario del gobierno de estar vinculado con irregularidades de este tipo. Para él, “más temprano que tarde la justicia llegará”. Así parece haberle llegado al vicepresidente venezolano.

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Plan Carabobo 2021: Gobierno venezolano muestra sus armas contra el hampa

Venezuela, un país que cerró 2016 con casi 3.000 secuestros y al menos 28.479 muertes violentas, necesita una nueva política de seguridad. Eso es lo que el gobierno de Nicolás Maduro intentará implementar en 2017 con el nuevo “Plan Campaña Carabobo 2021”.

Félix R. Gutiérrez Rodríguez / El Político

El jefe de Estado venezolano anunció el pasado 17 de enero el plan de seguridad número 26 presentado por el gobierno nacional en los últimos 18 años y que constará de seis “líneas de acción”. Maduro explicó que esta sistema desarrollará todas las vertientes en simultáneo y dependerá de la coordinación entre la fuerza policial, militar y popular. “Solo el pueblo salva al pueblo. Es una máxima cristiana, bolivariana y chavista”, sentenció.

La implementación del Plan Carabobo 2021 será tarea del recién designado vicepresidente ejecutivo, Tarek El Aissami, quien aseguró que la nueva estrategia del gobierno venezolano “es el esfuerzo durante muchos años de estudio criminológico, para concretar en líneas estratégicas que atienden un fenómeno multicausal”.

Línea 1: Movimiento por la Paz y la Vida

Agrupa las fuerzas sociales y los movimientos políticos con competencias en los ámbitos deportivo, religioso y cultural. Pretende crear planes deportivos y culturales en colegios de todo el país para así combatir “los antivalores del egoísmo, individualismo, odio y desprecio a la vida por un bien material”, subrayó el vicepresidente El Aissami. Esta primera línea dependerá de la diputada oficialista Carmen Meléndez y también de una secretaría ejecutiva, de la cual estará encargado el ex jugador de baloncesto y ex viceministro de deportes Alexander Vargas.

Línea 2: Patrullaje Patria Segura

Consiste en acercar el servicio policial a los espacios públicos de mucha afluencia, como parques, avenidas o plazas. Dependerá de la cooperación entre el sistema policial venezolano y las Fuerzas Armadas Nacional Bolivarianas (FANB) y contará con un sistema de patrullaje inteligente más efectivo, como lo prometió el gobierno venezolano. Los encargados de este campo de acción por distintos componentes serán: el ministro de Interior, Justicia y Paz, Néstor Reverol, como responsable por la Policía Nacional Bolivariana (PNB), el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y las Comunas (organizaciones políticas populares); el dirigente Luis Reyes Reyes, quien coordinará a las estructuras de las Unidades de Batalla Bolívar Chávez, y Ramón Ramírez, por los Frentes Francisco de Miranda. Estas últimas dos agrupaciones son parte de las estructura organizacional del partido de gobierno: Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

El gobierno nacional prometió tener un plan de patrullaje más efectivo / Foto: AVN

Línea 3: Cuadrantes de paz

Los cuadrantes de paz son territorios que abarcan de 2 a 5 kilómetros cuadrados y que están definidos por tres aspectos: densidad poblacional, extensión territorial y topografía así como tasa de incidencia criminal en la zona. El Aissami explicó que se tratan de “núcleos básicos de la política estructural”.

La orden ejecutiva es que estas zonas tengan una referencia telefónica y una óptima capacidad de respuesta. “Concéntrense para que los Cuadrantes de Paz vayan logrando la protección del pueblo a través de la telefonía”, exigió Maduro. También instó a los jóvenes a formarse como policías y guardias nacionales para que integren los cuadrantes: “Queremos que sean formados 10.000 nuevos policías y 10.000 nuevos guardias nacionales”. El gobierno anunció que inicialmente se instalarán 186 cuadrantes en el estado Miranda (norte-centro) y 101 en Distrito Capital.

El vicepresidente El Aissami también anunció que los cuerpos de policía municipal y estadal serán formados para que puedan apoyar y acompañar las investigaciones penales dentro de cada cuadrante. Esta tarea es permitida actualmente solo al Ministerio Público y al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Venezuela cuenta actualmente con 2119 Cuadrantes de Paz en 79 municipios, donde se concentran 81% de la incidencia delictiva. El gobierno nacional espera alcanzar unos 2500 e incorporar sistema de rastreo satelital a las patrullas, cámaras de seguridad del sistema VEN911 y drones.

 

Línea 4: Sistema de Inteligencia de Protección Popular para la Paz (SP3)

Este nuevo sistema contará con la figura de los polémicos “patriotas cooperantes”: ciudadanos que denunciarán al Estado sobre las acciones de bandas criminales o paramilitares. El SP3 se instalará en cada parroquia del país. “Toda acción policial debe estar fundamentada en la inteligencia para evitar desviaciones y excesos policiales”, advirtió El Aissami. El responsable del funcionamiento de este sistema será el general Gustavo González López, actual director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin). Este cuerpo de seguridad ha sido denunciado por dirigentes opositores como una policía política, que ha participado en varias detenciones de los denominados “presos políticos” en Venezuela.

Línea 5: Operación de Liberación Humanista del Pueblo (OLHP)

Las Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP) ahora emprenderán una fase más “humana”. “Vuelven las OLP con más fuerza y más amor para proteger al pueblo. Debemos abordar integralmente a las comunidades del país”, indicó Maduro. Estas operaciones iniciaron en Venezuela el 13 de julio de 2015 y consisten en misiones que se realizan en territorios determinados para enfrentar a las bandas paramilitares que, según el gobierno venezolano, operan y someten a las comunidades de menos recursos en el país.

El Aissami explicó que “las OLHP son una acción puntual que debe estar orientada por el respeto a los derechos humanos. La violencia no se combate con violencia”. Por esta razón, a los funcionarios de las fuerzas de acciones especiales de las divisiones de homicidio, secuestro, antiextorsión, antidrogas y otras de delincuencia organizada, Cicpc, PNB, GNB y Sebin, se les sumarán organizaciones de base y derechos humanos con la finalidad de que estos sean garantizados.

La Defensoría del Pueblo de Venezuela había recibido hasta julio de 2016 al menos 80 denuncias sobre violación de derechos humanos durante las OLP

Línea 6: Casas de justicia

Estas serán “casas para la resolución de conflicto, para combatir la impunidad, y justicia para llevar la Ley y el orden dentro de la comunidad”, explicó Maduro. Dichos recintos, junto con los cuadrantes de paz, garantizarán la atención de los delitos que no excedan los ocho años de condena, como hurtos, robos, lesiones, o violencia de género.

Cada Casa de Justicia estará conformada por un representante del Ministerio de Interior, Justicia y Paz, uno de las Unidades de Batalla Bolívar-Chávez, la Milicia Nacional Bolivariana, la Guardia del Pueblo, entre otros. Sin embargo, no fue especificado si estas instancias tendrán competencia para dictar sentencias a los procesados.

“La recurrencia delictiva ocurre luego del ‘no’ castigo oportuno. Es una de las principales causas. Esta línea consta de la proximidad de justicia en territorios, no debe haber delito que no se castigue”, aclaró El Aissami.

“Nuevo plan es un retroceso”

El secretario ejecutivo de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús “Chúo” Torrealba, aseguró que el Plan Campaña Carabobo 2021 representa un retroceso del Estado venezolano y oficializa la persecución por medio de espías ciudadanos.

“En muchos aspectos me parece que estamos en presencia de un claro retroceso de Nicolás Maduro, del Gobierno venezolano en áreas sensibles, por ejemplo, ante esa posibilidad de que el Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia) participe (…) en la lucha antidelictiva”, dijo Torrealba en su programa transmitido por la emisora local RCR.

El líder opositor advirtió sobre la instalación de un “sapeo masivo”, que consistiría en “tratar de convertir al ser humano en espía del vecino, en espía del familiar”.

La diputada de la Asamblea Nacional por la MUD Delsa Solórzano también cuestionó la instalación del Sistema de Inteligencia Popular (SP3), en el cual “todo el mundo va a sapear (delatar) al que tiene al lado”. Criticó la inclusión del Sebin, “que es una policía política y nada tiene que ver con los problemas de las comunidades”.

“A las Operaciones de Liberación del Pueblo (OLP) le agregaron una ‘H’ supuestamente de humanista, pero yo creo que es de homicidio. Todavía las OLP se están ejecutando como siempre, sin investigación previa. La gente tiene que entender que la inseguridad no se erradica entrando a una barriada dándole tiros a todo el mundo”, aseguró la legisladora Solórzano.

Vigilancia y silencio

El criminólogo venezolano Fermín Mármol García destacó que la figura del “patriota cooperante” ha servido para detener a los dirigentes políticos que el gobierno nacional considera una amenaza: “En otras naciones esta figura se utiliza para que estos grupos suministren información sobre las organizaciones que atentan contra la seguridad ciudadana, pero en Venezuela las utilizan para fines políticos. El Sebin solo ha participado en aprehender a disidentes”.

Marmol Gracía criticó que durante el anuncio del Plan Carabobo 2021 no se mencionó la actuación del Cicpc, ente nacional encargado de las investigaciones en caso de robo y hurto de vehículo, homicidios y secuestros en el país: “Este cuerpo de seguridad tiene un déficit de personal de 300%, lo cual ha repercutido en el incremento de la impunidad. Este organismo debería tener un papel protagónico en materia de seguridad ciudadana, en lugar del Sebin”.

El especialista también indicó que un nuevo plan de seguridad debió considerar el desarme de los espacios dominados por la violencia y los niños en situación de abandono.

El director del Observatorio Venezolano de Violencia, Roberto Briceño, aseguró que el nuevo plan gubernamental está más enfocado en controlar la disidencia que en acabar con la inseguridad. “La incorporación del Sebin, como organismo de inteligencia, no está fundamentado en vigilar el comportamiento delictivo y atacarlo. El refuerzo de los cuadrantes y las OLP que ahora tienen otro nombre, OLHP, son un refrito de anteriores planes para reducir el delito. El hecho de que las OLP ahora se llamen Operativo de Liberación y Humanización, no implica que será un éxito y que cambie su concepción militar de guerra”, sostuvo.

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El Observatorio Venezolano de Violencia estimó que el país cerró 2016 con 28.479 muertes violentas y con una tasa de 91,8 por cada 100.000 habitantes. El promedio mundial es de 8,9 por cada 100.000 ciudadanos

Babalawos: 2017 será el año de la sumisión en Venezuela

Félix R. Gutiérrez Rodríguez / Foto: ecopolítica.com

 

“De libre a esclavo” es uno de los refranes del signo Irete Sukankola, “la letra del año” que determinará el destino de Venezuela en 2017. Sumisión, sufrimiento y letargo vivirán los venezolanos según las predicciones de los babalawos o sacerdotes de Ifá (culto a Orunmila, deidad de la sabiduría y la adivinación en la religión Yoruba).

“Si pasamos dificultades en 2016, este año será peor”, aseguró Awó Ogbefún, uno de los babalawos de mayor experiencia en la “familia religiosa” denominada Ilé Ifá Olá. Este grupo de feligreses radicado en Caracas consultó al cielo qué le deparará al país los próximos 365 días y el diagnóstico no se aleja mucho de lo vivido el año pasado.

“Esta es la continuación del signo de 2016: lágrimas, sufrimiento y dolor”, explica Ogbefún. Las predicciones de Irete Sukankola señalan ona burukú: una gran oscuridad, que no solo se traducirá en una mayor crisis eléctrica sino en el prolongación del sufrimiento nacional. “En este signo, el hombre maltrataba siempre a la mujer, la golpeaba y ella solo lloraba”. Esa mujer es Venezuela.

Esta oscuridad se sentirá en el comportamiento de los venezolanos, como advierte Awó Ogunda Meyi: “La gente va  a caminar como zombies, perdida, sin saber a dónde ir ni qué solución aplicar”. Para él, “sobrevivir es lo que vamos a hacer este año”. Aunque con este signo “se multiplicaron todas las posibilidades negativas para el país”, solo un “movimiento lógico” puede sacarlo de la crisis: “ponernos a trabajar y producir”.

Resumen de la letra del año de 2017 para Venezuela / Cortesía

Awo Ogbesá, el mayor de los babalawos de Ilé Ifá Olá, explicó que luego de la “paralización” que representaba el signo de 2016 (Iroso Toldá), Irete Sukankola dice que “las cosas van a caminar lentamente. Es decir: daremos pasos pero poco a poco”.

Pidió paciencia para superar los obstáculos porque Venezuela vive “un deterioro completo, que no se cura pero se va aliviando”, que es lento.

“El país está loco. La mayoría no sale del letargo. El mismo pueblo no despierta. Hay algo espiritualmente que no deja que la gente actúe”.

Explicó que este signo hace mención a que solo un gran palo puede hacer sonar una gran campana: “Aquí en Venezuela se necesita una sola voz, que se escuche por todo el país. Aquí todo el mundo quiere hablar y nadie es oído, tanto el gobierno como la oposición”.

Yemayá, diosa de los mares y madre del mundo / Referencial

Eleguá, dios de la suerte y dueño de todos los caminos / Referencial

Irete Sukankola marca el nacimiento del servicio y la inteligencia militar. El país estará sometido al poder de las Fuerzas Armadas y de un servicio de vigilancia, que, según Ogbefún, es de origen extranjero.

Para el sacerdote Awó Oyekún Batrupon“cualquier cosa que digamos puede ser malinterpretada y nos puede salir cárcel”. Aumentará la persecución política y la represión. Todo estas acciones demostrarán la irracionalidad del gobierno a la hora de proponer soluciones.

Ifá dice que la cabeza del rey tiene corona pero tiene cerebro de niño. Orunmila nos confirma que lo que pasa en el país es porque tenemos una dirigencia que no calza los quilates para sacarnos de esta crisis”,  sostiene.

Oyekún Batrupon explicó que los errores de la actual gestión se presentan porque “la persona que está gobernando llegó al poder impuesta, por herencia, y no por mérito propio. Por eso no tiene el conocimiento para gobernar”.

Sin embargo, los babalawos no descartan una salida, aunque algo lejana, a la crisis venezolana. “Aquí habrá una explosión y la campana que será escuchada será el pueblo reclamando sus justos derechos”, apuntó Ogbesá. Para Ogbefún, “habrá un momento en el cual la gente saldrá a la calle” y una mujer podría llevar la batuta de estos alzamientos. “Oyá (diosa del cementerio) fue la única que pudo componer un conflicto entre gobernantes en la tierra”, según una historia relacionada con Irete Sukankola. Mientras tanto, Awó Oshedí recomienda no confiar “ni en su propia sombra” porque este será un año lleno de traiciones.

Los religiosos que deseen eludir los caminos oscuros de esta letra del año deberán elevar sus oraciones y ofrendas a Eleguá, dios de la suerte y dueño de los caminos, y a Yemayá, diosa del mar y madre del mundo. Ambas deidades acompañarán a los seguidores de la religión Yoruba durante los próximos 365 días que pondrán a prueba a toda Venezuela.

“To Ibán Eshu” (“Que se cumpla su palabra”).

Los babalawos integrantes de la casa religiosa Ilé Ifá Olá / Cortesía

Nota: Los entrevistados prefirieron ocultar su nombre legal y ser identificados por su nombre religioso

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Los responsables políticos del cierre de la frontera colombo-venezolana

Las reglas en la frontera colombo-venezolana cambiaron desde que el presidente de la República, Nicolás Maduro, decidió cerrarla el 19 de agosto de 2015. La medida “provisional” se extendió por 365 días y cambió las condiciones de vida en el estado Táchira, donde nuevas autoridades llegaron por mandato presidencial para poner orden en una zona cuestionada históricamente por el contrabando y el paramilitarismo.

Maduro declaró el cierre fronterizo y el despliege de la Operación Liberación del Pueblo (OLP) por 72 horas ante las cámaras de VTV, una medida que justificó por el ataque de supuestos grupos paramilitares a tres funcionarios de la Fuerza Armada Nacional (FANB) y un civil en la ciudad fronteriza de San Antonio. Dos días más tarde, el 21 de agosto, el jefe de Estado confirmó la intervención militar al decretar Estado de Excepción por 60 días, prorrogables. Desde aquella fecha quedaron bajo lupa oficial los municipios tachirenses Simón Bolívar, Pedro María Ureña, Junín, Capacho Nuevo, Capacho Viejo y Rafael Urdaneta.

La instauración del cerco militar por mandato presidencial coincidió con la creación de nuevos cargos de control. El primer postulado fue el gobernador del estado Táchira. “Nombro de conformidad con el artículo 16 al gobernador José Vielma Mora como jefe de toda esta zona fronteriza”, informó Maduro luego de firmar el Estado de Excepción.

Vielma Mora aceptó el compromiso aquel día. “Aquí estamos para cumplir con ese mandato y no lo defraudaré”, dijo.

Las responsabilidades del ejecutivo regional quedaron establecidas también por el jefe de Estado: “Aspiro que en estos 120 días, nosotros vayamos a fondo a reestablecer la paz, la convivencia, el derecho a trabajar, y vayamos a extirpar profundamente estos tumores malignos que el paramilitarismo y las bandas criminales de Colombia han traído para metérsele al cuerpo noble de nuestra República Bolivariana de Venezuela”.

No hubo tiempo para que Vielma Mora se acoplara a sus nuevas funciones, al menos en la oficialidad del cargo: el general Carlos Martínez Stapulionis asumió el puesto el 24 de agosto. El representante de las FANB tomó el relevo del gobernador como jefe único de la zona de seguridad fronteriza número 1, integrada por los seis municipios mencionados.

Maduro nombró “una autoridad única de estos seis municipios, a la luz del Estado de Excepción, para que lidere y sea el jefe de todas las acciones integrales para establecer un nuevo orden en la frontera. Una nueva frontera”. Así declaró desde el Palacio de Miraflores en una conferencia de prensa que dio a representantes de los medios de comunicación internacionales.

Aunque Martínez se mantuvo bajo perfil ante los medios de comunicación, el general sí cambió las cosas en las fronteras: puso freno a la ola de deportaciones que empezaron con el cierre, encargó la realización de un censo en la zona, inspeccionó el despliegue de la FANB y coordinó la elaboración de listas de privilegiados que con la medida tenían autorización para pasar de un país un a otro.

En el inactivo Aeropuerto Internacional General Juan Vicente Gómez, de San Antonio, la FANB instaló su sala situacional, el lugar donde todos los habitantes debían presentarse para someter su caso al juicio de la autoridad única. “Tiene que hablar con el general Martínez”. Esa era la respuesta programada que todos los militares daban a los ciudadanos que querían cruzar la frontera.

El jefe de seguridad siempre aseguró que la solución para la frontera no era militar: “Requerimos que todos los organismos del gobierno nacional, regional, y las misiones, planten soluciones, aporten ideas para atacar los problemas. Esto es integral y todos debemos participar en ello”.

A pesar de la designación de Martínez, desde el 11 de septiembre el máximo encargado para tratar el problema de la frontera, según Maduro, lleva otra nombre: Gerardo Izquierdo Torres.

Maduro explicó que el mayor general “fue comandate del Ejercito. Es un hombre estudioso, diciplinado, honesto, exigente, conocedor de la frontera, y estoy seguro de que tendrá una gran capacidad para llevar a la realidad todas las propuestas que están saliendo en lo económico, lo social”.

El general Torres fue nombrado presidente de la misión socialista Nueva Frontera de Paz, un cargo que tiene rango de ministro de Estado. La designación fue publicada en Gaceta Oficial número 40.744 que establece tareas como la difusión y el desarrollo de planes, programas y proyectos para promover el desarrollo de la frontera.

El también miembro de la FANB dirigió sus primeros esfuerzos a inspeccionar la frontera para garantizar “el libre ejercicio al sufragio y la participación” en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre. Decidió aumentar y modernizar los puntos de controles migratorios “para evitar que amenazas paramilitares puedan seguir operando en territorio venezolano y así proporcionarle seguridad al pueblo”.

Sin embargo, Torres aseguró en enero de 2016 que faltaba “mucho para lograr la frontera de paz, porque esto es un matrimonio de dos”, en relación con la cooperación que, según él, debía prestar Colombia. Este año, Torres aseguró que costaría restablecer el orden y la paz en la frontera “porque son muchos años de vagabundería, de gente de uno y otro lado tratando de tracalear”.

El ministro para la Nueva Frontera de Paz reapareció ante los medios de comunicación después de la reapertura fronteriza, anunciada el pasado 11 de agosto por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Durante la jornada, el fin de semana del 13 y 14 de este mes, Izquierdo explicó que la tarjeta migratoria, nuevo documento para el tránsito entre cada nación, era una obligación solo para las autoridades colombianas. También dio detalle sobre el número de personas que habían transitado.

De la relación con Colombia después del cierre se encargó, la canciller de la República, Delcy Rodríguez. La representante del gobierno se reunió con su homóloga colombiana, María Ángela Holguín, el 26 de agosto para discutir los intereses de ambos países después de que Venezuela tomó unilateralmente la medida.

Holguín aseguró después de la reunión que “el cierre de frontera no es el camino” y se comprometió a cooperar para solucionar los problemas de la zona. Sin embargo, Rodríguez rechazó por Twitter las declaraciones de la representante de Colombia y justificó la medida de su gobierno.

Las diferencias entre ambas naciones se evidenciaron con el paso del tiempo. Tanto Holguín como Rodríguez se reunieron en septiembre de 2015 con el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, para defender sus verdades. “Hay que señalar que hay una responsabilidad del Estado colombiano que ha emanado de sus poderes: tres leyes que promueven y alteran no solamente nuestro modelo cambiario sino que fomentan el contrabando”, aseguró la canciller venezolana, después de decir que su homóloga fue a Ginebra a contar “falsedades al más puro estilo de un reality show”.

Aunque Rodríguez se sumó a las negociaciones bilaterales a principios de agosto para definir la reapertura de la frontera, una fuente de la Cancillería de Venezuela reveló que inicialmente el tema del cierre fue asunto directo del Ministerio del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno: las decisiones pasaban primero por Miraflores que por la Casa Amarilla.

En el juego de las declaraciones sobre la crisis fronteriza también intervino otro vocero del gobierno: Vladimir Padrino López. El ministro de Defensa afirmó en octubre de 2015 que los delitos en la frontera habían disminuido 30% gracias al despliegue de la FANB.

“Ya las medidas comienzan a surtir efectos, estamos observando con mucha precisión los efectos positivos en el grado de tranquilidad y paz que se respira en la frontera”, aseguró aquella vez. Pero los avances no habían sido suficientes para restablecer el paso fronterizo, según él, porque había que “mejorar las condiciones. Hemos hablado de una normalización de la frontera y eso tiene unas condiciones que tienen que darse para reabrir la frontera”.

Padrino López también participó en una reunión con su par colombiano, Luis Villegas, en 2016. Ambos representantes políticos se reunieron junto con el presidente Maduro en el Palacio de Miraflores el 30 de junio de este año. El encuentro sirvió para confirmar la cooperación binacional en materia de seguridad en la frontera. “Para Colombia es una prioridad una frontera segura y próspera. Se seguirá avanzando en la lucha contra el narcotrafico”, expresó Villegas. El ministro venezolano también celebró la disposición del gobierno colombiano y aseguró que ambas naciones “deben trabajar juntos para hacer frente a las amenazas contra la frontera”.

Se reanima la cooperación en materia de seguridad en la frontera Colombia-Venezuela a partir de este momento:

En esta reapertura del diálogo y cooperación nacional entre Colombia y Venezuela, ganará el interés nacional de ambos países:

A cada lado de línea fronteriza, el a sufrido duros golpes por parte de las Fuerzas Armadas de ambos países:

Se revivirán reuniones de las Fuerzas de ambos países en Norte de Santander y Zulia, para intercambio de información:

Para Colombia es una prioridad una frontera segura y próspera. Se seguirá avanzando en la lucha contra el narcotrafico:

.@vladimirpadrino: Recibe a Ministro de la Defensa de la Hermana República de Colombia en la Sede Ministerial.

.@vladimirpadrino: Venezuela celebra el gran paso que ha dado Colombia para consolidar su proceso de paz.

.@vladimirpadrino: Vzla y .Col deben trabajar juntos para hacer frente a las amenazas que atentan contra la frontera

El peso de Mora

El gobernador de Táchira, José Vielma Mora, cedió su puesto al general Martínez pero siguió teniendo peso en las decisiones sobre la frontera con Colombia. Sus declaraciones ante los medios de comunicación han sido asumidas por el país como los anuncios oficiales ocurridos durante un año de cierre.

Vielma Mora ha sido el vocero que ha reaccionado ante cualquier novedad en la frontera. No dudó en tildar de bachaqueras a las mujeres que cruzaron espontáneamente el 5 de julio ni en decir que los venezolanos que pasaron el fin de semana siguiente, cuando autorizó el paso peatonal, habían hecho turismo en Colombia y no fueron a comprar comida, como aseguró la mayoría de los tachirenses.

Aunque el gobernador insistió después del “gesto gubernamental” que no se repetirían acciones como las de aquel fin, el pasado 13 de agosto se abrió la frontera por orden directa de los presidentes Maduro y Santos. La palabra de Vielma Mora cayó entonces por su propio peso, una acción que evidenció que “al gobernador no le paran en Miraflores. Es un cero a la izquierda”, indicó el alcalde del municipio Pedro María Ureña, Alejandro García.

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Nueva frontera de paz: el largo camino hacia un acuerdo de países hermanos

Cuatro estados de Venezuela son parte de los 2.219 kilómetros la frontera que ha unido desde hace años a Colombia y Venezuela como naciones hermanas. Una historia compartida entre ambas naciones es innegable, pero el asunto de clausurar todo tipo de paso por los corredores fronterizos de los países no llamó del todo la atención de los presidentes de ambos países. Dos reuniones presidenciales oficiales y una inesperada, tres encuentros entre cancilleres y varias mesas de trabajo resumen un año de un país con su principal frontera cerrada.

El presidente de la República, Nicolás Maduro, ordenó el cierre de la frontera colombo-venezolana el 19 de agosto de 2015, una medida que pocos imaginaron que llegaría a extenderse hasta un año. El largo camino hacia un cambio estuvo lleno de encuentros y desencuentros entre las autoridades de ambos países. Gobernadores, ministros y finalmente los presidentes intervinieron en el proceso hasta la reapertura gradual, que se anunció a partir del sábado 13 de agosto.

El 9 de agosto de 2014: El comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), Vladimir Padrino López, anunció el cierre nocturno de la frontera colombo-venezolana entre las 10:00 pm y 5:00 am, así como la prohibición del transporte de carga de 6:00 pm a 5:00 am en los municipios limítrofes con Colombia. La medida fue instrumentada por 30 días desde el 12 de agosto de 2014 y sancionada en Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6139, porque el contrabando generaba pobreza, desempleo, inseguridad y afectaba la producción,  distribución y comercialización de productos. Este fue el preámbulo de un cierre definitivo que se prolongó por casi un año y sometió a nuevas reglas a los habitantes de las zonas fronterizas.

2015

19 de agosto: Maduro ordenó el cierre por 72 horas de la frontera por el estado Táchira después de que tres miembros de la FANB y un civil resultaron heridos en un enfrentamiento con presuntos contrabandistas. Ordenó también el despliegue de la Operación Liberación del Pueblo (OLP).

21 de agosto: Maduro informó que el cierre era indefinido y declaró Estado de Excepción, por 60 días, en la llamada Zona 1, integrada por los municipios Bolívar, Pedro María Ureña, Junín, Capacho Nuevo, Capacho Viejo y Rafael Urdaneta del estado Táchira. También el nombramiento del gobernador de la entidad, José Gregorio Vielma Mora, como jefe de la Zona 1. “He decidido prolongar más allá de 72 horas el cierre de esta frontera, más allá, mucho más allá”, dijo Maduro en una cadena de radio y televisión. “Después anunciaremos el alcance de este plan, pero esa frontera queda cerrada hasta nuevo aviso, hasta que regularicemos nuestra vida económica, social, hasta que capturemos a los asesinos queda cerrada esa frontera”, agregó.

24 de agosto: Maduro nombró al general Carlos Martínez Stapulionis, jefe de la Zona 1 del estado Táchira.

26 de agosto: Cientos de ciudadanos colombianos y venezolanos fueron obligados a salir de Venezuela lo más rápido posible. Los que estaban en estado de ilegalidad y tenían miedo de lo que podría sucederles ante la justicia venezolana decidieron cruzar con sus familias y sus enseres a Colombia por los ríos y pasos ilegales.

1° de septiembre: Se anunció la prórroga del Estado de Excepción a la Zona 2, integrada por otros cuatro municipios del Táchira: Lobatera, Panamericano, García Hevia y Ayacucho.

4 de septiembre: Se abrió un corredor humanitario a través del puente internacional Francisco de Paula Santander, entre Ureña (Venezuela) y El Escobal (Colombia), para que pasaran los estudiantes que vivían en el estado Táchira y cursaban estudios en el departamento Norte de Santander.

(Foto EFE)

10 de septiembre: Maduro anunció la creación de la Misión Nueva Frontera de Paz con el objetivo de garantizar la seguridad en la zona. La medida se oficializó mediante el decreto presidencial 2010 en la Gaceta Oficial número 40744, en la cual también se informó la designación de Gerardo José Izquierdo como encargado de la misión. Izquierdo era, según Maduro, “un hombre disciplinado y conocedor de la frontera”.

12 de septiembre: La canciller de Colombia, María Ángel Holguín, y su homóloga de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunieron en Quito para preparar una cita entre los presidentes Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro para tratar la crisis fronteriza. El encuentro, que duró cuatro horas, se desarrolló en uno de los salones de la Cancillería ecuatoriana con el acompañamiento del canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, y el ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa. Ambos funcionarios representaron a las presidencias pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), respectivamente.

15 de septiembre: Delcy Rodríguez informó que la Presidencia pro témpore de Unasur había convocado a reunión de los jefes de Estado para tratar el problema en la frontera colombo- venezolana. La ministra de Relaciones Exteriores detalló que la solicitud fue promovida por Argentina y consideró “muy importante” que el diálogo entre Maduro y Santos sea propiciado a través de mecanismos regionales.

21 de septiembre: Juan Manuel Santos y Nicolás Maduro se reunieron en Quito gracias a las diligencias de los gobiernos de Ecuador y Uruguay.

23 de septiembre: El ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas; la canciller colombiana, María Ángela Holguín y el ministro de Minas, Tomás González, se reunieron en Caracas. Al encuentro también viajó toda la cúpula militar, encabezada por el comandante de las Fuerzas Militares, general Juan Pablo Rodríguez, y el director de la Policía, general Rodolfo Palomino. El encuentro se realizó en la Casa Amarilla, sede de la Cancillería venezolana. Por parte del gobierno venezolano estuvieron, entre otros, la canciller Delcy Rodríguez, los altos mandos militares y el presidente de la estatal petrolera venezolana Pdvsa, Eulogio del Pino. Como acompañantes estuvieron los embajadores de Ecuador y Uruguay en Venezuela.

1° de octubre: Maduro dice que la frontera debe seguir cerrada. El presidente de la República informó que se había convocado en el estado Táchira a una sesión especial del Consejo Presidencial de la Juventud y de los Estudiantes para presentar propuestas para la Misión Nueva Frontera de Paz, creada en el mes de septiembre con el objetivo de proteger a las comunidades que viven en las zonas fronterizas con Colombia del paramilitarismo, narcotráfico, secuestro y contrabando.

2 de octubre: Los ministros de Defensa de ambos países, Vladimir Padrino López y Luis Carlos Villegas, se reunieron en Colombia. Se acordó crear un nuevo mecanismo de comunicación entre los ministerios y la policía de Colombia, también aumentar la presencia de las Fuerzas Armadas en los pasos informales.

9 de octubre: Las Fuerzas Armadas de Colombia y las de Venezuela se reunieron. En representación de Venezuela, la delegación la encabezó el gobernador del estado Zulia, Francisco Arias Cárdenas, y el comandante general de la Armada Bolivariana, almirante Franklin Montplaisier; por la Armada Nacional de Colombia, el vicealmirante Leonardo Santamaría.

12 de octubre: Maduro declaró que la frontera seguiría cerrada. “He venido evaluando al pelo un conjunto de nuevas medidas para reforzar todo lo que son las ocho zonas donde está cerrada la frontera y así se va a mantener hasta que podamos construir una frontera de paz junto al gobierno de Colombia como lo estamos intentando hacer”.

20 de octubre: Prórroga de estado de excepción por 60 días más.

13 de noviembre: El general Carlos Martínez Stapulionis, jefe de la Zona 1 del estado Táchira, informó que se cerraría el corredor humanitario estudiantil.

31 de diciembre: Maduro firmó un decreto con rango, valor y fuerza de Ley Orgánica de Fronteras, según informó el vicepresidente ejecutivo de la República, Jorge Arreaza: “Esta ley es muy importante, todos hemos vivido este año la realidad de la frontera. Sobre todo cómo desde Colombia intereses internos, nacionales, junto a la burguesía nacional, ha generado ese precio absurdo referencial de un dólar paralelo ilegal”.

Venezuela abre corredor humanitario para estudiantes

2016

15 de enero: El presidente de la República durante su Memoria y Cuenta en la Asamblea Nacional aseveró que continuaría cerrada la frontera con Colombia.Hasta restituir la seguridad social y económica de nuestro territorio”.

18 de enero: Se reanudó el corredor humanitario para estudiantes escolares en la frontera.

22 de febrero: El director de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (DIAN), Santiago Rojas, se reunió en Caracas con su par venezolano para tratar uno de los temas más sensibles: el freno al contrabando y cómo se manejaría la devolución de mercancías incautadas que pasan ilegalmente de Venezuela hacia Colombia, según se dijo desde Caracas.

25 de febrero: El gobernador del estado Táchira, José Vielma Mora, anunció la apertura por cinco horas de la frontera del lado venezolano para permitir el paso de vehículos varados.

27 de febrero: Venezuela abrió 5 horas la frontera para paso de tractomulas. El procedimiento empezó a las 2:00 pm y terminó a las 6:00 pm. El paso fue en ambos sentidos para todo tipo de vehículos,pese a que inicialmente se había anunciado que solo serían vehículos de carga pesada. La reapertura se desarrolló en los tres espacios fronterizos: estado Zulia – Paraguachón (La Guajira), estado Táchira – Cúcuta (Norte de Santander) y estado Apure – Arauca.

28 de febrero: El gobierno colombiano cambió sus medidas migratorias para el ingreso de personas por la frontera. Los ciudadanos venezolanos que querían ingresar debían presentar ante los funcionarios de Migración Colombia el pasaporte o cédula que lo acredite como residente en el país. Quienes se encuentren laborando, deberán contar con una visa de trabajo.

4 de mayo: Vielma Mora informó que las autoridades de Colombia y Venezuela se reunirán próximamente para evaluar la reapertura del paso de la frontera. Al día siguiente, el gobierno colombiano aseguró que no había reuniones previstas con su país vecino.

23 de junio: Maduro y el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se encontraron en La Habana para la firma del acuerdo de paz entre ese país y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Aunque no hubo una reunión oficial de carácter binacional, los mandatarios conversaron sobre el tema fronterizo y decidieron adelantar las gestiones para una reapertura, según informó Maduro en agosto.

28 de junio: Instalación de una droguería móvil por parte de Colombia en inmediaciones del puente internacional Simón Bolívar, en territorio colombiano. La  unidad móvil del hospital Cristo Sahium, del municipio fronterizo de Villa del Rosario, realiza venta de medicinas a venezolanos que lleguen a buscarlas en los límites entre ambos países. La comercialización en ese puesto se hace todas las tardes en el horario de 2:00 pm a 6:00 pm.

La unidad móvil, ubicada en el puente internacional Simón Bolívar, ofrece a los venezolanos medicinas escasas en su país | Foto: Javier Maldonado

29 de junio: Reunión entre José Gregorio Vielma Mora y el gobernador del departamento del Norte de Santander, William Villamizar, para discutir la posibilidad de reabrir la frontera.

30 de junio: Maduro se reunió con el ministro de Defensa de Colombia y el director de la Policía Nacional de Colombia después de que estos se reunieron con el ministro Padrino López.

5 de julio: Centenares de mujeres vestidas de blanco fueron al Puente Internacional Francisco de Paula Santander (Ureña) para exigir que les permitieran pasar a Colombia con el objetivo de comprar comidas y medicinas. Su presión resultó y les permitieron el paso a Cúcuta.

7 de julio: Santos fue a Cúcuta para conocer la situación después de que cientos de mujeres tachirenses forzaran la seguridad para poder comprar en Cúcuta productos básicos.

10 de julio: Habilitaron el paso peatonal desde las 6:00 am hasta las 4:00 pm para que las personas pudieran ir a Cúcuta a comprar y de Colombia entraran personas. Más de 35.000 personas fueron a Colombia.

14 de julio: Vielma Mora afirmó que no se colocarían trabas para los que quisieran cruzar a Colombia el domingo 17 de julio.

16 y 17 de julio: Tercera jornada de paso, por 20 horas, de personas a ambos países. Más de 130.000 personas fueron a Colombia. El día 16 no estaba contemplado en lo anunciado por Vielma Mora, pero aún así el gobierno nacional permitió que personas fueran a territorio colombiano.

Venezuela adelanta apertura temporal de la frontera con Colombia

18 de julio: La canciller María Ángela Holguín afirmó desde Cúcuta que no se permitiría el paso a la frontera mientras se buscaba la reapertura total. Se reunió con el gobernador José Gregorio Vielma Mora.

19 de julio: Se realizó la primera mesa de trabajo entre las autoridades migratorias de Colombia y Venezuela en la ciudad de San Cristóbal, capital del estado Táchira. Christian Krüger Sarmiento, director de Migración Colombia y su par venezolano Juan Carlos Dugarte, director nacional del Servicio Administrativo de Identificación Migración y Extranjería, presidieron la jornada de trabajo en la que también participó Víctor Bautista en representación de la Cancillería Colombiana, con miras a poner en marcha el denominado “Plan Apertura”. Las autoridades de Colombia y Venezuela definieron un conjunto de temas que serían tratados de forma prioritaria: los documentos requeridos para la entrada y salida de colombianos y venezolanos a través de la frontera común, los puntos a través de los cuales se permitiría el movimiento migratorio, así como los horarios de atención.

26 de julio: Comenzó la instalación de equipos electrónicos para la migración, según informó el gobernador Vielma Mora.

27 de julio: Vielma Mora anunció la construcción de dos puentes internacionales. Las nuevas estructuras estarían ubicadas a la altura de los municipios Ayacucho y Rafael Urdaneta.

4 de agosto: Las cancilleres Delcy Rodríguez y María Ángel Holguín se reunieron en la Casa Amarilla, en Caracas. Hubo tres encuentros: las cancilleres y los embajadores de ambos países, las delegaciones de ambas naciones y una conversación entre Holguín y el presidente Nicolás Maduro en el Palacio de Miraflores.

9 de agosto: Vielma Mora y el gobernador del departamento del Norte de Santander, William Villamizar, se reunieron en Caracas para tratar temas de seguridad fronteriza. Anunciaron que una reunión entre los presidentes de Venezuela y Colombia se realizaría en días o semanas.

11 de agosto: Los presidentes Maduro y Santos se reunieron en Puerto Ordaz, estado Bolívar. Delegaciones venezolanas asistieron al encuentro. Después del encuentro y de analizar los informes de trabajo de cada área, anunciaron la reapertura progresiva de la frontera a partir del sábado 13 de agosto al permitir en primera instancia el paso peatonal diario por cinco puntos de la frontera entre las 6:00 am y las 9:00 pm (hora Venezuela). Indicaron que se trabajaría para un documento migratorio para el control del tránsito y la creación del Centro Binacional para la Lucha contra el Crimen Trasnacional. También indicaron que habrían reuniones para el tema del comercio de hidrocarburo, mercancías y transporte. Además, se ordenó abrir la carretera en Arauca para comunicar esa región y el Norte de Santander, además de la reactivación de un comité técnico binacional de salud.

12 de agosto: Migración Colombia anunció que para entrar en su territorio se implementaría una Tarjeta Migratoria de Tránsito Fronterizo que tendría validez de 30 días y funcionaría en las zonas fronterizas únicamente.

13 y 14 de agosto: El fin de semana la reapertura no fue por cinco puntos sino por seis (en los puentes internacionales Simón Bolívar, La Unión y Francisco de Paula Santander; en Boca de Grita, en Paraguachón y en el puente José Antonio Páez, en Puerto Carreño) Se registraron 127.000 ciudadanos venezolanos que ingresaron al territorio colombiano, según informó la Subdirección de Control Migratorio de Migración Colombia.

Captura de pantalla 2016-08-15 a las 12.32.42 p.m.

15 de agosto: La DIAN colombiana informó que estaba prohibido el paso de cauchos y repuestos de vehículos nuevos o usados por la frontera.

16 de agosto: Vielma Mora anunció que se retomaría el paso de gandolas de Colombia a Venezuela y que discutiría el tema del carbón que pasaba de Colombia a Venezuela.

17 de agosto: Vielma Mora informó que el gobierno venezolano había solicitado a Colombia permitir el paso de repuestos y cauchos de vehículos por la frontera. Indicó que las conversaciones entre la DIAN y el Seniat se desarrollaban en conjunto con las cancillerías para hacer posible que todo lo que las personas compraran en Colombia pudiera pasar a Venezuela. El gobernador del Táchira anunció también que el 19 de agosto se reunirían en la Cancillería, Caracas, los ministros de Comercio y Transporte de ambos países, además de contar con la presencia del gobernador del departamento del Norte de Santander, William Villamizar, y la suya.

19 de agosto: Se cumple un año del cierre total de la frontera con solo el paso peatonal restablecido.

Nota publicada en El Nacional 

Tachirenses desmienten a Vielma Mora: “En la frontera hay hambre”

Un show. Así calificó la jornada del domingo 10 de julio en la frontera colombo-venezolana el gobernador del estado Táchira, José Vielma Mora. Sin embargo, para los habitantes de las ciudades fronterizas de Ureña y San Antonio, y hasta de otras partes del país, la reapertura temporal del paso hacia Colombia fue un alivio, un reencuentro con el pasado y una oportunidad para comprar lo que no hay en Venezuela: comida.

Lo que para el gobernador tachirense fue “una comiquita”, para los miles de ciudadanos que cruzaron los puentes internacionales entre Táchira y el departamento Norte de Santander fue la expresión de una crisis que el gobierno parece no entender.

“El gobernador dijo (este lunes) que la gente fue a divertirse y a visitar a su familia, pero tú no veías a nadie de regreso que no trajera una bolsa de comida. Todos estaban felices porque podían pasar a comprar sus alimentos”, expresó BetSy Mora, quien viajó de Rubio a Ureña para ganarse el derecho de comprar los productos que están desaparecidos de los anaqueles venezolanos.

Cuando Mora se enteró por Twitter de que el domingo abrirían la frontera por 12 horas, no dudó en ir hasta el Puente Internacional Francisco de Paula Santander, donde usualmente tiene permitido el paso por razones de estudio. Aunque es una de las privilegiadas del cierre fronterizo, la oferta de poder hacer mercado en el país donde se encuentra revalidando su título de psicóloga fue especial. “Generalmente no puedes traer nada. Te revisan todo”, apuntó.

La joven tachirense estuvo en Cúcuta entre las 8:30 am y las 2:00 pm. Pudo comprar azúcar, aceite, arroz, harina de maíz, jabón de baño y papel higiénico, y hasta recibió un gesto de las autoridades vecinas: “Tuve la oportunidad de que la propia policía colombiana me trasladara hasta un supermercado más alejado del centro”.

A pesar del diferencial cambiario, del cual habló el gobernador este lunes, Mora asegura que comprar en Colombia sigue siendo mejor: “Normalmente puedes llevar 30.000 bolívares y traes tres de cada producto de primera necesidad”.

Muchos o pocos. Todos pasaron

Probablemente, cerca de 35.000 personas pensaron igual que Mora. Ese fue el número de ciudadanos que, según la cancillería colombiana, salió de Venezuela el domingo. Pero para el gobernador de Táchira esta cifra no dice nada: “Eso está muy por debajo el paso diario entre Colombia y Venezuela. Son 177 mil personas que pasan esa frontera en promedio, más de 27 mil vehículos particulares y más de 12 mil vehículos de carga pesada”, un vaivén poco usual para una frontera que esté cerrada por el presidente Nicolás Maduro desde el 19 de agosto de 2015.

Estas declaraciones también distan de la realidad que vive Betsy Mora: “La cantidad de personas que pasan son muy pocos. Los únicos que realmente pasan son estudiantes y algunos trabajadores, ni siquiera por medicamentos porque Colombia ha instalado una farmacia rodante en la mitad del puente”.

Esta especie de carro medicinal, según algunos habitantes, atiende hace algunas semanas a las personas en la mitad del Puente Internacional Simón Bolívar, en San Antonio. Fue allí donde Carlos Cova cruzó también este domingo para comprar comida “porque aquí no hay nada y en Colombia hay de todo”.

El habitante de la principal ciudad del municipio Simón Bolívar resolvió un mercado con 40.000 bolívares: un kilo de leche, papel toalet de 30 rollos, cuatro pastas dentales, un jabón de lavar, dos desodorantes, dos kilos de arroz, dos kilos de azúcar, dos harina de maíz, dos paquetes de granos y dos champuses.

A Cova le bastaron menos de cuatro horas (entre 1:00 pm y 4:30 pm) para confirmar otra realidad: “Los precios son mejores que los de aquí. En San Antonio un kilo de azúcar sale en 3.000 bolívares y allá sale en 2.000 bolívares”. Sin embargo, Vielma Mora asegura que la oferta nacional también seduce a los extranjeros: “Nadie documentó las personas que vinieron de Colombia a comprar en Venezuela”.

Lo cierto parece ser que el país no tiene qué ofrecerle a sus habitantes. “No sé quién tiene la culpa pero la realidad es que aquí yo voy para un supermercado y no consigo harina pan”, expuso Alonso Franco, quien también aprovechó el gesto dominical del gobierno para solucionar su necesidad familiar: “Realmente los venezolanos pudimos ir a Colombia y conseguir los productos que aquí no se encuentran”.

Franco vive lejos de los dos principales puentes fronterizos pero también cruzó a Colombia por uno menos transitado,  el Unión, en Boca del Grita. El padre de familia residente del municipio García de Hevia consideró “un alivio a lo que está sucediendo” la noticia de la que se enteró el sábado.

La razón de su visita al puente Unión el domingo fue la posibilidad de cruzar a Colombia, después de 11 meses, para comprar comida. Invirtió 60.000 bolívares pero con eso hizo un mercado que “debe estar aguantando para 15 o 20 días”. Si bien representó un gasto grande para su bolsillo, el hecho de que consiga lo que necesitan en su casa no tiene precio. Para él “(los productos) realmente no son más caros porque el bachaqueo en Venezuela nos tiene los precios por las nubes”.

Franco está seguro de que,  aparte de traer comida, “muchísimas de esas personas pasaron para comprar medicinas”. Rechazó las afirmaciones de su gobernador, quien aseguró que la mayoría de los venezolanos fueron a hacer turismo al lado colombiano. “Es ilógico que voy a parrandear a Colombia cuando allá una cerveza me cuesta 1.200 bolívares y aquí me la consigo en 300”, explicó el tachirense.

Aunque Vielma Mora afirmó que él no había anunciado el paso fronterizo para el domingo, Franco asegura que eso fue de conocimiento público porque del lado venezolano los militares manejaban nuevas instrucciones y en Colombia “había más de 200 funcionarios desplegados en el puente”, que estuvieron “muy pero muy organizados”.

Todos sabían lo del domingo

A más de dos horas de distancia en autobús, en el municipio Pedro María Ureña, también llegó rápido la noticia de la apertura temporal en la frontera. “El gobernador salió por el canal Caracol diciendo que gracias al presidente Nicolás Maduro había habilitado el paso de 6 de la mañana a las 6 de la tarde. Por eso la gente pasó”, explicó Indari Arias.

La residente de Ureña asegura que las cosas en la frontera han cambiado: “Anteriormente se traía por mucho cuatro rollitos de papel toalet porque no lo dejaban pasar. Ahorita no. No le tememos a la guardia. Hay que pasar comida porque en la frontera hay hambre”.

Aunque no cruzó este domingo  a Colombia porque suele hacerlo para llevar a sus niño al colegio, Arias lamentó que el gobernador afirmara que en Venezuela no exista crisis alguna: “Se burló diciendo que esas señoras robustas no estaban pasando hambre”.

Vivan en Ureña, San Antonio, Rubio o García Hevia, los tachirenses saben que lo que pasó el domingo en su estado evidenció una realidad muy lejana a la expuesta por Vielma Mora, quien a pesar de los llamados de la gente ha sido enfático: “No habrá repeticiones de ninguna acción”. La frontera con Colombia sigue cerrada hasta nuevo aviso.

Nota publicada en El Nacional 

Las “jugadas” del venezolano para entrar al Suramericano de Baloncesto

Cualquiera puede ver un juego de La Vinotinto. Ese sería el pensamiento de quien escucha del ministro de Deporte, Mervin Maldonado, que la mayoría de las entradas para el Suramericano de Baloncesto 2016 son gratis. Pero la realidad es otra: para asistir al evento que se celebra en el Poliedro de Caracas hay que hacer mil y un vueltas que ponen a prueba la cartera o la audacia (esa que siempre ha presumido el venezolano).

Oficialmente hay dos formas para ver a la selección nacional en el tabloncillo: pagar 16.000 o 20.000 bolívares por una de las sillas VIP, esas que se ven por televisión en su mayoría vacías tanto a lo largo como a lo ancho de la cancha, o lanzarse a la aventura de conseguir uno de la indescifrable cantidad de boletos que empiezan a repartir a una hora que aún no tienen clara ni fanáticos ni autoridades.

Si el venezolano elige la última opción debe pasar por una serie de obstáculos y personajes en su intento de obtener de forma “solidaria” las entradas, lo que incluye colas bajo el sol, policías, personal de seguridad y guardias nacionales alteneros, además de una incertidumbre por no saber si al llegar le dirán que se terminaron los boletos.

De cualquier forma, y todas son válidas en este país, los venezolanos pueden identificarse dentro de los siguientes grupos para poder ver de cerca a los “Héroes de México”:

1. El millonario: el que gastaría más de sueldo mínimo para ver a la selección. Entradas entre 16.000 y 20.000 Bs desde un puesto privilegiado. Estos boletos están reservados en su mayoría para quienes tienen un ingreso muy elevado, algunos los llamarían “enchufados”. En realidad no son muchos los de este tipo y las pruebas se observan en cada transmisión con decenas de puestos vacíos.

 

 

2. El suertudo: el que consiguió entradas por privilegios: trabajadores de ministerios o de empresas involucradas en el evento. Algunos de los boletos que se regalan a los distintos entes gubernamentales son generales y otros VIP, depende del nivel de importancia dentro del gobierno. Mientras que dentro de la organización del Suramericano también existen algunos que obtienen boletos “preferenciales” por estar dentro de todo lo que está pasando.

Es en este grupo que surge la reventa. Guardias nacionales, personal de seguridad del evento y demás entes involucrados comercializan para obtener entradas.

Uno de los trabajadores del Poliedro aseguró que este grupo es usual y son los responsables de que exista una “mafia” y haya menos puestos disponibles.

“Esto aquí es como todo en el país: se agarran unas entradas para ellos bien temprano y lo que queda es lo que le dan a la gente”, expresó.

 

 

 

 

Pero hay una excepción en este grupo y son los ganadores de las trivias que el ministro de Deporte hace en su cuenta de Twitter. Maldonado pregunta algo relacionado con el evento y las personas que respondan correctamente ganan entradas para los partidos de la selección nacional.

 

3. El sacrificado o alcahueta: es aquel que compra las entradas revendidas a costos que van desde 3.000 hasta 6.000 bolívares. Los revendedores son quienes han hecho cola y consiguieron entradas después de un tiempo o quienes son parte del grupo de los suertudos. El punto de reventa fijo es desde la salida de la estación de metro La Rinconada hasta llegar a la cola en las puertas del Poliedro.

También participa en este grupo el personal del evento que busca obtener lucro de tickets gratuitos.

“Tengo cuatro entradas que conseguí, allá abajo las están vendiendo en 6.000, pero podemos hablar y las dejo en 5.000 o 4.500”, señaló uno de los trabajadores del sitio.

 

 

 

 

4. El abusador: este es el típico venezolano que quiere ser más pilas que sus coterráneos y no tener que calarse una cola parecida a las que ocurren fuera de los comercios de comida. El personaje no sería como es sin la ayuda de los trabajadores del evento y los guardias nacionales.

“Tengo un guardia allá abajo que si me dices le digo que te pase por detrás y te puede meter aquí en la cola, pero tienes que rescatarme”. Esta es una de las frases que se pueden oír si se trata de obtener una entrada de esta forma.

“Dile que se vengan a las 4:30 pm y yo los paso sin mucha bulla allá abajo y después cuadramos”. Es otra de las estratagias que se aplican.

5. El madrugador: La opción del sufrimiento y el día a día: hacer cola bajo un sol inclemente. Desde las siete de la mañana y hasta un poco antes hay venezolanos en las puertas del Poliedro esperando que inicie la entrega de boletos gratuitos. Con la organización de la Policía Nacional Bolivarianaa se esperan horas sin saber la hora de inicio del proceso. Unas voces dicen que a las 8:00 am, luego que a las 10, luego a las 11 am y finalmente poco antes del mediodía comienzan a pasar los grupos por los controles de seguridad.

Aunque el fanático puede estar en los grupos 2, 3 y 4, hay algo que nadie advierte: el amiguismo y el ventajismo. Una vez dentro del Poliedro hay uno de los palcos que está reservado, no se sabe para quienes o por qué ellos tienen la posibilidad de ver el juego desde un sitio tan táctico, pero así sucede. Mientras que la mitad de los asientos del pequeño palco están vacíos, los que sudaron para entrar a ver a la selección lucirse preguntan por qué ese sitio no está habilitado como todas las áreas generales prometidas por el gobierno nacional.

Al final de la jornada, la frustración de quienes no pudieron entrar a ver a Venezuela ser la selección invicta de la competencia es expresada en las redes sociales.

 

 

 

 

 

 

Con información de reporteros de El Nacional Web

Ataque vinotinto, con optimismo para el futuro

Tres de los cuatro goles que anotó la selección nacional de Venezuela en la Copa América Centenario vinieron de los hombres responsables de hacerlo: los delanteros. Salomón Rondón, en dos ocasiones, y Josef Martínez, una vez, golpearon las redes del arco rival para concretar las victorias vinotinto que ilusionaron a todo un país hasta los cuartos del final del torneo.

Aunque sus compañeros en el ataque, Adalberto Peñaranda, Cristian Santos y Yonathan del Valle, no pudieron alterar el marcador, las sensaciones que dejaron fueron bastante buenas, al menos eso aseguraron los protagonistas del equipo de Rafael Dudamel.

Para Del Valle, el ambiente en el grupo fue la clave para que La Vinotinto lograra su mejor saldo histórico en una fase de grupos (7 puntos):  “Desde el primer momento que llegué me sentí muy bien, como en mi casa”.

El delantero del Kasımpaşa Spor Kulübü de la Superliga de Turquía, que debutó en el torneo contra México, agradeció la confianza del cuerpo técnico. “Me sentí bastante bien, quería jugar con la selección desde hace tiempo y lo aproveché al máximo”, dijo a Ovación Deportes este lunes, cuando llegó parte del equipo a Caracas.

Del Valle insiste en que hay que “seguir trabajando” porque cree que “se vienen grandes cosas para esta selección”.

Martínez, a su llegada al país, también destacó el nivel del equipo en la Copa: “Comenzamos y volvimos a la competencia que es lo más importante, sacamos la casta de cada jugador pero lamentablemente no se pudo seguir”.

El atacante del Torino destacó la compenetración que hubo con su pareja ofensiva en el torneo, Salomón Rondón: “Siempre me ha gustado jugar con él. La verdad es un gran compañero”.

Aunque, como reconoce Martínez, los errores contra Argentina costaron la eliminación de Venezuela, porque “cuando juegas con un equipo grande no puedes fallar”, esta Copa América le dejó su primer gol en un gran torneo, lo que podría ser un buen augurio para el ataque de una Vinotinto que está obligada a marcar para empezar a cosechar victorias en las eliminatorias rumbo a Rusia 2018.

Nota publicada en Ovación Deportes

Las casualidades no son Vinotinto

Como es recurrente en este lugar, Valeria esperaba el vuelo en el que llegaba su primo y Gerardo vino a recibir a su tía. Pero este lunes el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, tuvo unos invitados de interés nacional. “¿A quién esperan?” “¿Quién va a venir?”, preguntaban los curiosos que veían cómo el pasillo de desembarque se llenaba progresivamente de medios de comunicación. Pocos se creían que por esa puerta cruzaría La Vinotinto. Sí. Mejor dicho: las Vinotinto.

La escena estaba armada para darle la bienvenida a los venezolanos que dejaron su sello en Estados Unidos, pero sus compatriotas que estaban en el otro continente se presentaron primero: la selección de baloncesto arribó de España casi al mismo tiempo que la de fútbol, una “pequeña casualidad” que evidenció la espontaneidad de los organizadores y puso en el mismo escenario a dos batallones vinotintos. Pesada tarea tuvo el hombre encargado de lidiar con la euforia de la prensa mientras un grupo de tamboreros armaba la fiesta y agitaba a los presentes.

El “tikitá tikitá” de los cueros sonaba sin importar quiénes serían los homenajeados. Los intérpretes de este ritmo musical vinieron a tocarle a La Vinotinto, no importaba si esta colgaba un balón desde el perímetro o lo mandaba a guardar entre los tres palos. Pero lo que sí era cierto es que el repique de los tambores sonaba tan sabroso como el grito nacional del gol que anotó Salomón Rondón contra Uruguay para la clasificación a cuartos de final y como los aplausos que recibieron los “Héroes de México” aquel septiembre de 2015, cuando en este mismo lugar José Vargas cruzó la puerta mecánica de la aduana con el trofeo de campeones de América en sus manos.

Casualmente, el propio Vargas encabezó este lunes el grupo de basquetbolistas que llegó de una intensa preparación en España. Aunque esta vez el capitán apareció con las manos vacías, el objetivo inmediato está claro: revalidar el Campeonato Sudamericano, que se jugará entre el 26 de junio y 2 de julio en el Poliedro de Caracas. “Queremos ganar y celebrar con nuestras gente”, sostuvo el capitán de la selección ante los micrófonos de El Nacional.  


Entre pitos, banderas tricolores y gritos de emoción, Windi Graterol, Gregory Echenique y David Cubillán también dejaron varias postales en un regreso triunfal que espera vaticinar un desempeño igual al del torneo que hace cuatro años ganaron en suelo venezolano, en Margarita. “Que siga brillando esta generación de oro” fue el mensaje que dejó el ministro para el Deporte, Mervin Maldonado, quien acompañó a los atletas en su llegada a Maiquetía pasadas las siete de la noche.

Ya cumplidas las ocho horas y con la mitad del público que alentó en el recibimiento del equipo de baloncesto, los gritos y el estruendo de los tambores repitieron el libreto para recibir a la otra Vinotinto. Otra vez el ministro Maldonado, ahora con nuevo atuendo, salió de la puerta de desembarque acompañado del técnico Rafael Dudamel y el futbolista Wilker Ángel. La escenografía con pancartas de “Vamos a Río 2016” y la bandera nacional se mantuvo igual para recibir a parte del equipo que se despidió en cuartos de final de la Copa América Centenario luego de clasificar invicto y con su mejor registro histórico en una fase de grupos (7 puntos).

A la selección que mantuvo en vela a todo el país desde el 5 de junio también le salió una ovación, más modesta pero merecida al fin. Josef Martínez, Rómulo Otero, Yhonathan Del Valle, Arquímedes Figuera y Alexánder González regresaron de Estados Unidos también con las manos vacías pero con la satisfacción de haber recobrado la confianza de toda Venezuela y de ellos mismos. Como dijo el propio Dudamel en Maiquetìa: “Los resultados parecieran milagrosos, pero esto no fue obra de la casualidad”.

Nota publicada en El Nacional